La coalición de La Libertad Avanza en la Convención Municipal no consiguió mantener sin cambios el proyecto de reforma de la Carta Orgánica de Salta cuando avanzó hacia la Legislatura provincial. Este jueves, el Senado dio su visto bueno a la iniciativa, pero incorporando modificaciones impulsadas por el oficialismo, que defendió la intervención como un control de constitucionalidad y no como un intento de imponer la voluntad de los convencionales. Roque Cornejo, senador por Capital y referente libertario, fue el único en votar en contra del dictamen y del conjunto del proyecto.

El resultado representa un traspié para la estrategia libertaria. La fuerza que había dirigido la Convención Municipal con mayoría propia no logró blindar el texto sancionado sin cambios. Aunque la Cámara alta no rechazó la reforma y conservó gran parte de sus disposiciones, introdujo ajustes que, según los legisladores oficialistas, eran necesarios para alinearla con la Constitución provincial y con los límites fijados por la ordenanza que habilitó la convocatoria.

La deliberación exhibió una disputa que trasciende la redacción de la norma: quién tiene la última palabra sobre el diseño institucional de la ciudad y hasta qué punto puede avanzar una mayoría cuando su propuesta debe pasar por la aprobación de la Legislatura provincial. El texto aprobado fue enviado a la Cámara de Diputados para su revisión.

El cruce político se dio antes incluso de la discusión de fondo. El dictamen original concentaba múltiples modificaciones, derogaciones e incorporaciones en un único artículo. Dani Nolasco, senador por La Poma, actuó como informante y propuso desagregar cada cambio en artículos separados, conformando un proyecto de 37 artículos, más los de forma. También se buscó ordenar los nuevos capítulos con base en la estructura vigente, la cual suma 121 artículos y 15 capítulos.

Cornejo se opuso a las mociones y cuestionó el procedimiento, reclamando que se incorporaran las modificaciones conforme a los mecanismos legislativos previstos. Tras un cuarto intermedio, las propuestas fueron aprobadas con su voto en contra, y el texto quedó reorganizado para su tratamiento artículo por artículo.

La defensa del dictamen sostuvo que la Legislatura no estaba ante una intervención extraordinaria frente a la Convención de Capital, sino ante una atribución prevista en el artículo 174 de la Constitución provincial. Ese precepto señala que las cartas municipales y sus reformas requieren aprobación por ley para su compatibilización.

Entre los argumentos centrales de la postura oficialista, se sostuvo que la autonomía municipal no equivale a soberanía y que corresponde a la Legislatura velar por la observancia de las constituciones, nacional y provincial, y verificar que los convencionales no se excedan de las materias habilitadas por la ordenanza de convocatoria. El debate continúa en Diputados, donde se dará continuidad al trámite.