Jimmy Donaldson, conocido en redes como MrBeast, tiene 28 años, supera los 600 millones de seguidores y una empresa valuada en cerca de 5.000 millones de dólares según Fortune. En una entrevista con The Wall Street Journal afirmó que su liquidez está por debajo de cero y que toma préstamos para cubrir gastos, señalando que muchas personas con las que comparte contenido tendrían más dinero líquido que él.
Según Celebrity Net Worth, la riqueza de Donaldson llegaría a unos 2.600 millones de dólares en 2026, y gran parte de ese caudal provendría de Beast Industries, el holding que controla sus negocios. El creador posee algo más de la mitad de una firma valuada en 5.000 millones en papel; esa valoración corresponde a acciones, no a efectivo disponible.
La lógica detrás de estas cifras explica por qué tantas personalidades ultraricas figuran en los top de las listas mundiales: su fortuna está atada a participaciones en compañías como Tesla, SpaceX o Amazon, que, si se vendieran de golpe, podrían desplomar su precio. Por eso, no siempre es necesario liquidar para cubrir gastos personales.
La clave está en la estrategia fiscal. Al vender acciones y obtener una ganancia, se paga impuesto sobre esa ganancia, conocido como plusvalía, que en Estados Unidos puede superar el 20% del beneficio. Por ello, los grandes patrimonios suelen optar por desprenderse de activos solo cuando necesitan liquidez para nuevas inversiones y no para gastos corrientes.
Una alternativa consiste en usar esas acciones como garantía para obtener préstamos. El dinero recibido no tributa porque se considera deuda y no ingreso. Los bancos ofrecen tasas más bajas a cambio de recibir esas acciones como aval, y los dividendos o el crecimiento de la empresa permiten pagar el préstamo de forma gradual. La deuda se renueva periódicamente, pero el impuesto sobre ese capital no llega a cobrarse.
Este esquema, conocido como buy, borrow, die (comprar, pedir prestado, morir), implica adquirir activos o fundar empresas, pedir préstamos respaldados para financiar el estilo de vida sin vender, y al momento del fallecimiento transferir las acciones a los herederos valuadas al precio vigente en ese instante. Así, años de ganancias quedan fuera del cálculo impositivo. El Senado de Estados Unidos lleva años intentando cerrar este vació fiscal sin éxito.
Casos similares muestran directivos que perciben sueldos simbólicos mientras el valor de sus paquetes accionariales crece sin tributar hasta la eventual venta, como ocurrió con figuras como Steve Jobs y Larry Ellison.



