El poder Ejecutivo formalizó un nuevo aplazamiento de la suba de impuestos a los combustibles, estableciendo que la aplicación de los incrementos pendientes tendrá lugar el 1 de diciembre de 2026. La medida está plasmada en el Decreto 1305/2026, publicado en el Boletín Oficial y suscripto por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Diego Santilli y el ministro de Economía Luis Caputo.

Con ese acto, se modificó el Decreto 617/2025 y se estableció que el incremento total pendiente, correspondiente a las actualizaciones de 2024, 2025 y al primer y segundo trimestre de 2026, entrará en vigencia a partir del 1° de diciembre de 2026.

La decisión llega en un contexto en el que, a fines de septiembre, las petroleras privadas elevaron sus precios y YPF anunció un incremento del 1%. Paralelamente, los precios del petróleo en el mercado internacional mostraron una tendencia alcista y, según las diversas marcas, los aumentos oscilan hasta un 5%. En particular, Shell elevó sus naftas un 2% y el gasoil un 5%; Axion registró un aumento promedio de naftas de 2,5%; Puma también modificó sus precios, sin un porcentaje único para toda su red.

El incremento que vuelve a postergarse no corresponde a una única actualización, sino a los aumentos acumulados derivados de las actualizaciones de impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono correspondientes a 2024, 2025 y al primer y segundo trimestre de 2026. El Gobierno buscó evitar que el impacto total de esas actualizaciones se trasladara de golpe a los precios de venta al público.

Sobre la suba del 1% anunciada por YPF, la compañía sostuvo que el objetivo es no trasladar la volatilidad de los mercados a los precios locales y acompañar la demanda en un marco de competencia, calificando la medida como un “acuerdo honesto con los consumidores”. Horacio Marín, presidente y CEO de la empresa, afirmó que se continuará monitoreando tres variables clave para fijar nuevos valores: la evolución del precio del crudo, los márgenes de rentabilidad y la respuesta de los consumidores.

YPF concentra el 55,7% de las ventas de combustibles al público, por lo que sus precios suelen marcar la referencia para el sector. Además, la compañía señaló que el incremento no será uniforme entre las estaciones.

Finalmente, el Gobierno sostuvo que la decisión apunta a promover el crecimiento económico dentro de una senda fiscal sostenible y, en ese marco, a diferir los incrementos remanentes vinculados a las actualizaciones mencionadas.