El Banco Central de la República Argentina (BCRA) respondió a las inquietudes de la Auditoría General de la Nación (AGN) y a la polémica que generaron las operaciones de cobertura vinculadas al oro. En su último Informe de Política Monetaria, la autoridad monetaria sostuvo que los instrumentos derivados deben analizarse en conjunto con la evolución del oro físico, y no de forma aislada, ya que su propósito fue contener el riesgo ante posibles caídas del precio internacional del metal.
En una conferencia de prensa realizada ayer por la tarde, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, afirmó que las tenencias no se redujeron y afirmó que la reubicación de parte del oro en físico buscó mejorar la liquidez de las reservas, tomando en cuenta la herencia recibida de la administración anterior.
Entre los números presentados, Bausili indicó que, al 12 de diciembre de 2023, las reservas internacionales del BCRA alcanzaban USD 20.920 millones. No obstante, las reservas netas, según la medición del Fondo Monetario Internacional (FMI), mostraban USD -11.200 millones. Además, se indicó que el 21 de diciembre había que cumprir un pago de USD 921 millones al FMI y que el 9 de enero había una obligación de USD 1.550 millones con bonistas. A ello se sumaba una deuda por importaciones de USD 42.600 millones y depósitos en el propio BCRA por USD -9.300 millones.
El titular del organismo también defendió la adopción de la estrategia de collar de costo cero (zero-cost collar), que establece un piso protector y un techo para las ganancias, y respondió a las observaciones formuladas por el ex presidente del BCRA, Martín Redrado.
La discusión continúa girando en torno a la transparencia de las coberturas y su impacto en la solvencia y liquidez de las reservas nacionales.



