La Presidencia de la Nación confirmó que Milei formará parte de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que se desarrollará en la capital española los días 4 y 5 de noviembre. Será su octavo viaje a España desde que asumió la presidencia y la primera ocasión en la que participa en una reunión multilateral con otros mandatarios iberoamericanos, en medio de la precampaña electoral española que avanza de cara al 29 de noviembre.
Durante su paso por Madrid el 21 de octubre, Milei cruzó al jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, con calificativos duros y expresó su respaldo a Isabel Díaz Ayuso y a Santiago Abascal. Esa intervención generó respuestas en distintos tonos desde el lado español.
El Gobierno de España respondió con ironía y el Ministerio de Asuntos Exteriores emitió un comunicado en el que rechazó injerencias externas y ataques a las instituciones, además de afirmar que no beneficia la polarización ni la violencia que provengan de visitantes extranjeros. En redes sociales, Sánchez completó la respuesta con un mensaje irónico y el PSOE colocó una lona en su sede en Madrid dando la bienvenida a Milei.
Este episodio se suma a una historia de desencuentros que se remonta a más de dos años. En mayo de 2024, Milei se refirió a la esposa de Sánchez con calificativos despectivos durante un acto de Vox en Madrid; España llamó a consultas a su embajadora en Buenos Aires y, posteriormente, retiró a su representante. Con el tiempo se restituyó la representación, sin que mediara una disculpa pública por parte del presidente argentino.
En esta ocasión, el Gobierno español no anticipó nuevas medidas diplomáticas. La cumbre representará una nueva instancia de contacto institucional, aunque Milei y Sánchez no mantendrán un encuentro bilateral durante esta visita, como ha ocurrido en sus siete viajes anteriores a España.
Paralelamente, la relación entre Argentina y Brasil permanece bajo tensión. El contexto regional se ve marcado por la salida de Bolsonaro y la negativa de Milei a reconocer formalmente el triunfo de Lula da Silva, lo que añade complejidad a la agenda regional. En la cumbre, Brasil estará representado por su ministro de Relaciones Exteriores, ya que el presidente Lula no asistirá por motivos de agenda.
La cumbre iberoamericana continúa siendo, pese a las fricciones, una vía de contacto institucional entre los países de la región, y Milei buscará aprovecharla para reforzar vínculos con los líderes iberoamericanos, sin expectativa de anuncios bilaterales con Sánchez durante esta estadía.



