Las acciones de Intel se desplomaron cerca de un 30% este viernes en Wall Street, tras confirmar un pronóstico de ventas que quedó por debajo de lo que esperaba el mercado. El movimiento afectó a otras firmas del sector de semiconductores y hardware, en un momento en que la transición hacia la inteligencia artificial exige inversiones significativas, complica el abastecimiento de componentes y eleva el costo de los equipos que adquieren los usuarios. Intel, pilar histórico de la industria tecnológica, quedó en una posición atípica ante este escenario.
La compañía anticipó ingresos para el cuarto trimestre de entre 15.0 y 16.0 mil millones de dólares, frente a aproximadamente 17.0 mil millones de dólares que esperaba el consenso del mercado. Según Reuters, las dificultades que enfrenta Intel y las advertencias sobre el gasto de Amazon en IA contribuyeron a profundizar la caída de las valuaciones tecnológicas.
En términos de resultados, el informe del trimestre mostró diferencias marcadas entre unidades: la división de PC facturó 8.1 mil millones, aproximadamente 5% menos que en el mismo periodo del año anterior; en contraste, la unidad de centros de datos e IA escaló 78%, alcanzando 7.3 mil millones. En conjunto, los ingresos totales crecieron 21%.
El auge de los centros de datos impulsó la demanda de memorias RAM, componentes que también utilizan notebooks y desktops. Este encarecimiento eleva el precio de los equipos, frena las compras y, en consecuencia, reduce la demanda de procesadores de Intel. La empresa advirtió que las dificultades en el mercado de PCs podrían prolongarse al menos hasta el primer semestre de 2027.
Además, el abastecimiento de componentes para servidores se ve presionado. El informe señala que un incidente dejó fuera de operación durante unas dos semanas la fábrica de Kiryat Gat, en Israel, con efectos productivos que se extenderían hasta la primera mitad del año próximo.
En un ecosistema donde los usuarios enfrentan retrasos y costos elevados para componentes clave —desde procesadores gráficos durante la pandemia por la fiebre de las criptomonedas hasta la memoria RAM hoy por la demanda de IA—, los cambios en el mercado de chips llegan directo al bolsillo de los consumidores.
Intel fue fundada en 1968 por Robert Noyce y Gordon Moore y se convirtió en una de las piezas centrales de la expansión de las computadoras personales. Sus marcas Pentium y Core, junto con el lema “Intel Inside”, llevaron su nombre a millones de hogares, incluso cuando las PCs eran vendidas por fabricantes como HP, Dell o Lenovo. Actualmente, Intel diseña y fabrica procesadores y opera plantas propias, además de impulsar su negocio Foundry para fabricar chips para terceros, compitiendo con TSMC. En el frente de competencia, AMD es uno de sus rivales en el mercado de procesadores.



