En un momento en que la exploración espacial demanda mayor autonomía, Google Public Sector y varios equipos de la NASA están desarrollando un sistema robótico orientado a apoyar a las tripulaciones durante futuras misiones al espacio profundo, con especial atención a las expediciones hacia Marte, donde la distancia dificulta la atención médica y la resolución de incidencias en tiempo real.
El objetivo es crear un robot capaz de realizar mantenimiento, ordenar herramientas y gestionar equipamiento dentro de una nave, liberando a los astronautas para otras tareas. Su función no se limitaría a la logística: también podría brindar asistencia física durante determinados procedimientos médicos, como la toma de constantes vitales o ecografías simples.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos para preparar misiones de larga duración, en las que la tripulación deberá resolver situaciones cotidianas sin depender constantemente de instrucciones desde la Tierra. Participan el NASA Human Research Program, el equipo de Robótica del Centro Espacial Johnson y el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL), en colaboración con Google Public Sector.
El sistema se concibe como un manipulador de carga versátil, capaz de interactuar con objetos y operar en espacios reducidos. Entre sus funciones destacan trasladar equipos, ordenar herramientas, asegurar compartimentos y colaborar en el mantenimiento de los módulos espaciales.
Una característica clave es su capacidad de cambiar de función según las necesidades de la tripulación. Cuando no esté ocupado con tareas rutinarias, podría emplearse para brindar asistencia física durante procedimientos médicos.
Para lograrlo, el sistema combina inteligencia artificial, modelos de entrenamiento y herramientas de reconocimiento del entorno. Google indica que utiliza instancias de Google Cloud G4 para acelerar el entrenamiento de los modelos que controlan sus movimientos y capacidades. Una vez entrenados, estos modelos pueden ejecutarse localmente en dispositivos perimetrales compactos y de bajo consumo, algo crucial para las misiones, donde los recursos son limitados y no se puede depender de una conexión continua con la Tierra.
Además, el robot incorpora herramientas de inteligencia para el conocimiento de la situación espacial, que le permiten interpretar su entorno tridimensional y desplazarse con mayor precisión. Antes de interactuar con objetos reales, puede practicar movimientos complejos en entornos virtuales de alta precisión, con el objetivo de reducir errores y optimizar su desempeño.



