Johnstone Burgh, club de la quinta categoría del fútbol escocés, enfrenta una situación sin precedentes: el mismo día tiene que estar presente en dos compromisos de copas distintas, en recintos ubicados a unos 105 kilómetros de distancia. El plan fijado establece que a las 14:30 hora local el equipo visite a Tayport por la Scottish Communities Cup; apenas media hora más tarde, otro equipo del club debe salir a la cancha para enfrentar a Dunipace por la Lowland League Cup, ambos fuera de casa.
Para hacer frente a la imposibilidad logística de trasladarse de una sede a la otra, la dirigencia señaló que dividirá íntegramente el plantel y el cuerpo técnico entre ambas superficies. Además, podría recurrir a futbolistas del equipo Sub-20 para completar las dos formaciones.
“No ha sido por falta de esfuerzo”, afirmó la institución mediante un comunicado en el que repasó las gestiones realizadas para hallar una solución viable.
Entre las opciones evaluadas estuvieron la posibilidad de reorganizar compromisos de Liga y de la South Challenge Cup, proponer jugar en Tayport durante la semana, adelantar el partido al viernes por la noche o moverlo al domingo por la tarde, o disputar ese encuentro inmediatamente antes o después del cruce con Dunipace. La entidad también dejó en claro que llegó a ofrecer renunciar a parte de la recaudación para mitigar posibles pérdidas económicas por el cambio de fecha. Aun así, aseguró que no se logró una solución que permitiera competir con su plantel más fuerte fuera del sábado por la tarde.
El conflicto se vio agravado por la postergación, debido a lluvia, de un choque de la Scottish Cup frente a Formartine United, lo que congestionó aún más la agenda de Johnstone Burgh y terminó superponiendo compromisos de dos torneos organizados por entidades distintas.
Tayport, por su parte, aclaró haber estado disponible para negociar y rechazó cualquier acusación de falta de voluntad. El club sostuvo que estaba preparado para jugar el 17 de octubre, fecha original, pero Johnstone Burgh no pudo presentarse; también afirmó haber ofrecido el sábado 7 de noviembre, tras la apertura de calendario por parte de Midlands League, aunque la otra parte no tenía disponibilidad. Además, explicó que jugar entre semana resulta complejo para jugadores, directivos y voluntarios de estos niveles semiprofesionales, muchos con trabajos fuera del fútbol, y advirtió que abandonar la tradicional franja del sábado por la tarde podría generar un impacto relevante en su dinámica.



