El fiscal Edgardo Orfila solicitó a la Justicia la investigación de Julio Saguier y de todo el directorio de La Nación por presunta administración fraudulente. Entre las diligencias que se buscan esclarecer figura la venta de la participación mayoritaria del Movistar Arena, una operación estimada entre 120 y 160 millones de dólares. Según la denuncia, esa transacción no habría sido comunicada a los accionistas del grupo La Nación y, en paralelo, habría sido reportada a ARCA con pérdidas aparentes, lo que suscita dudas sobre una posible elusión de obligaciones fiscales.

La presentación fue impulsada por Esmeralda Mitre, quien además pidió que declare en la causa el presidente de la Nación, Javier Milei. Milei había afirmado que los Saguier la extorsionan y que hay un intento de golpe de Estado con el caso Libra para evadir los impuestos adeudados por Movistar Arena. En la mira también aparece una hipótesis de maniobra orientada a quedar con Tecnópolis, el proyecto de infraestructura cultural impulsado durante la gestión de Cristina Kirchner y que actualmente está en proceso de privatización.

La denuncia de Mitre señala, además, la aparición de un “marqués” llamado Federico Spinola, con domicilios en Mónaco y Panamá, a quien habrían transferido 16 millones de dólares en ganancias a una cuenta en Nuevo México. Spinola, según la acusación, nunca habría pisado el diario. En el Libro de Registro de Acciones figura un procedimiento para hacer aparecer a Spinola como titular de las acciones heredadas de Bartolomé Mitre, padre de Esmeralda, tras pegar un documento mecanografiado sobre un papel que había sido previamente marcado con raspados.

La acusación también señala que los directores se asignaron a sí mismos 1,2 millones de dólares en concepto de honorarios extraordinarios en 2026 y, sumado a los sueldos habituales, habrían obtenido unos 6 millones de dólares en años recientes, afectando a los propietarios minoritarios.

Todos estos hechos fueron planteados ante el Juzgado Comercial Nº 4 por Esmeralda Mitre, representada por los abogados Daniel Llermanos y Gabriel Len. En un marco histórico, la denuncia remite a que Bartolomé Mitre mantenía el control de La Nación a través de la sociedad KMB S.A., vinculada a Kinucha (tía de Esmeralda) y al propio Bartolomé. KMB, a su vez, era propiedad de dos fideicomisos en Nueva York, BLM 1 y BLM 2. Tras la muerte de Bartolomé, los Saguier habrían desconocido los derechos hereditarios de Esmeralda, alegando que KMB fue adquirida por Spinola, sin pruebas documentales de transferencia y con movimientos que habrían involucrado jurisdicciones como Islas Vírgenes y Gibraltar.

Entre las piezas que componen la denuncia también se destaca un supuesto fallo documental en Endifol S.A. de Uruguay, que dejaría de existir, lo que, según la acusación, habría facilitado las maniobras descritas.