Boca Juniors se consagró campeón de la liga tras vencer a Defensa y Justicia, y la diferencia llegó en un cierre de película. Enner Valencia, un delantero que llegó a la institución con dudas y miradas de reojo, se convirtió en el gran protagonista al aprovechar un momento clave del partido y convertir el gol del título.
El triunfo llegó en el quinto minuto del agregado, cuando un centro enviado al área terminó en una mala salida del arquero rival, Matías Borgogno. Valencia quedó sola frente al arco y ejecutó una volea de primera que desató la euforia de unas 50 mil personas en La Bombonera. Fue así como Boca logró su 75° título en su historia.
Antes de esa definición, Valencia había sido pieza clave para la remontada en el contexto de su llegada al club: con apenas cinco goles desde su llegada, cuatro de ellos habían demostrado su capacidad para marcar la diferencia. Su rendimiento se convirtió en una historia de superación, que incluyó una destacada actuación en un hat-trick ante Racing que había servido como carta de presentación.
El entrenador Rodolfo Arruabarrena lo había enviado a la cancha a los 30 minutos del segundo tiempo con una instrucción precisa: acercarse a Miguel Merentiel para generar opciones. El propio entrenador admitió que sabía que una oportunidad podría caer a su favor, y el plan terminó tomando forma en el tramo final del juego.
Valencia, de 37 años, reflexionó tras la celebración: afirmó que este gol quedará para siempre en su memoria y que la alegría es indescriptible. Además, agradeció a Juan Román Riquelme por haber confiado en él y por traerlo al club más grande de América Latina. Este logro, según sus palabras, representa una demostración de que el fútbol puede entregar momentos históricos para quienes perseveran en un club tan exigente como Boca.
Con el desahogo consumado, el ecuatoriano resaltó los desafíos de adaptarse al “Mundo Boca”, recordando su paso por la Premier League y el fútbol turco. Sin embargo, afirmó haber encontrado su lugar y valoró el recorrido que lo llevó a convertirse en uno de los protagonistas del campeonato más reciente.



