Rosario Central vivió una definición de la Tabla Anual que terminó siendo más compleja de lo esperado. El Canalla derrotó 2-0 a Estudiantes de Río Cuarto y, con ese resultado, parecía haberse asegurado la cima de la clasificación. Pero Enner Valencia convirtió el gol de la victoria para Boca ante Defensa y Justicia en el minuto 51, y todo se alteró.

Con el pitazo final, los jugadores de Central se agruparon en el banco para seguir de cerca lo que ocurría en Boca, ya que el resultado del Xeneize podía decidir si se quedaban con el primer puesto de la Tabla Anual. En ese momento, la atmósfera era de euforia contenida por el triunfo propio, pero sin comprender aún que el desenlace de la definición había cambiado.

El grito de gol que llegó desde las tribunas hizo creer a los Canallas que estaban tocando el título; la celebración estalló de inmediato en el banco y se extendió entre jugadores y simpatizantes. Muchos se acercaron para vivirlo de cerca, mientras otros invadieron parcialmente el terreno de juego y algunos incluso se subieron al alambrado para festejar junto a la gente.

Durante varios minutos, la escena se repetía: festejos espontáneos, llantos de emoción y la sensación de haber registrado un bicampeonato de la Tabla Anual. Sin embargo, esa euforia no tardó en chocar con la realidad: aún quedaba por conocer el verdadero desenlace de la definición, y la victoria de Boca sobre Defensa y Justicia había cambiado el panorama, aunque algunos no lo sabían todavía a pleno.