Una intensa agenda pastoral e institucional desplegará durante tres días el Papa León XIV, a partir de este domingo, en la Argentina. Su recorrido incluirá gestos, pasajes y mensajes destinados a definir posturas de la Santa Sede frente a asuntos sensibles en lo político, social y eclesiástico, según anticipa el plan de trabajo de Robert Prevost, el responsable de la organización papal. Se trata de la primera visita de un pontífice al país en 39 años y, a la vez, de un test para encarar los desafíos que impone la secularización, la fragmentación y las nuevas búsquedas espirituales.
Entre los signos de cercanía a las periferias, se destacan dos visitas destacadas: al Pequeño Cottolengo Don Orione, en Claypole, donde conviven 410 personas en situación de vulnerabilidad, y a la cárcel de Devoto, donde el Papa dialogará con cerca de 70 internos que se prepararon para el encuentro, escuchando testimonios de parte de ellos. Estas acciones se alinean con la línea pastoral de Francisco, quien asumió la conducción de la Iglesia en 2013 y, desde entonces, ha enfatizado el servicio a los marginados.
En cuanto a actos de gran convocatoria, están previstas misas en diferentes escenarios: en Palermo, junto al Monumento de los Españoles; en Córdoba, en el predio de la Federación Argentina de Aviadores; y en la Basílica de Luján, en territorio bonaerense. Al iniciar el desembarco, el Papa será recibido en Aeroparque y se dirigirá luego a la Plaza San Martín para rendir homenaje al monumento ecuestre del prócer argentino, figura central de la historia que el Pontífice también vincula con la liberación del Perú, país adoptivo de su trayectoria.
Después de ese homenaje, el Papa se dirigirá a la Casa Rosada para mantener una audiencia protocolar con el presidente Javier Milei, a las 17:50. El encuentro está previsto como una sesión formal de trabajo entre autoridades de la Santa Sede y el Ejecutivo argentino.
Milei será, en este contexto, el tercer presidente argentino en recibir a un Papa en Buenos Aires. En la ceremonia, el operativo de seguridad y la logística estarán a cargo de figuras clave del gobierno y de la Iglesia. Entre ellos, la hermana del Presidente y secretaria general de su gobierno, Karina Milei, que coordinó las tareas de organización y seguridad para la llegada, buscando evitar fricciones con la Iglesia y manteniendo puentes de diálogo con la oposición, al participar de conversaciones con Carlos Bianco, ministro de Gobierno y colaborador del gobernador Axel Kicillof.
Además de Milei, aguardarán en la instancia de recepción el canciller Pablo Quirno, el presidente del Episcopado, monseñor Marcelo Colombo, el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, y el nuncio apostólico, monseñor Michael Wallace Banach, de nacionalidad estadounidense.



