Organismos y referentes de derechos humanos solicitaron al Papa León XIV la expulsión del sacerdote Christian Federico von Wernich de la Iglesia católica, condenado a prisión perpetua por crímenes de lesa humanidad. La carta también planteó que el pontífice se interese por las políticas de crueldad que, desde la llegada de Javier Milei al Gobierno, se vienen implementando, así como por el avance de las investigaciones sobre sacerdotes y seminaristas víctimas de la última dictadura.
Von Wernich, de 89 años, fue capellán de la policía bonaerense hasta el 31 de mayo de 1985. Su expulsión del clero se produjo tres semanas después de declarar como testigo en el Juicio a las Juntas, momento en el que quedó claro que el sacerdote circulaba entre los centros clandestinos de detención.
En 2007, el Tribunal Oral Federal (TOF) 1 de La Plata lo condenó a prisión perpetua, al acreditar su participación en el asesinato de siete personas secuestradas, cuyas familias habían pedido dinero para sacar a esas víctimas del país. Uno de los testimonios clave ante la CONADEP fue el de un policía que relató que von Wernich sostenía que lo actuado era necesario para la patria y que se trataba de un supuesto acto patriótico; el juez también constata que el sacerdote llegó a bautizar a una niña nacida en cautiverio: Mercedes, hija de Liliana Galarza, una de las víctimas.
Los organismos recordaron que von Wernich siguió celebrando misa para otros penitenciarios de lesa humanidad en la misma prisión y que, lejos de aportar información sobre el destino de las personas desaparecidas, continúa guardando silencio respecto de las víctimas y de las personas que aún hoy buscan a sus familiares.
Para estas organizaciones, resulta inadmisible que alguien con condena firme por este tipo de delitos conserve estado clerical y funciones propias del ministerio sacerdotal. Aseguraron que la Iglesia Católica no debe funcionar como refugio para genocidas. Firmaron la nota Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, HIJOS Capital, Asociación Buena Memoria, Coordinadora Argentina por los Derechos Humanos (CADH), Fundación Memoria Histórica y Social Argentina, Hijas e Hijos del Exilio, Liberpueblo, Nietes, Palotinos por la Memoria, la Verdad y la Justicia, la Red Federal de Derechos Humanos y Serpaj, entre otros.



