En el Golden Center, durante la Conferencia Industrial de la UIA este martes, hubo anuncios y gestos de acercamiento, pero no hubo euforia entre los asistentes. El ministro de Economía, Luis Caputo, llegó con una actitud más conciliadora hacia el sector y presentó medidas concretas para aliviar la situación financiera de las empresas, con foco en las pymes, buscando puentes con un empresariado que reclama respuestas ante la realidad de la economía.
A pesar de la buena recepción de las medidas, la mayor parte de las conversaciones informales dio prioridad a la falta de actividad. Los industriales perciben que el Gobierno empieza a reconocer con mayor claridad las consecuencias de su programa macroeconómico para las firmas. El alivio financiero fue bien recibido, pero no disipó las dudas sobre la recuperación de la producción y las ventas, ni sobre qué ocurrirá cuando finalicen los plazos de las medidas si la actividad no repunta.
Antes de subir al escenario, Caputo se reunió en una zona VIP con integrantes del Comité Ejecutivo de la UIA. Según fuentes empresarias, el ministro transmitió, y luego reiteró públicamente, que el Gobierno no modificará los ejes centrales de su programa económico, pero intentará ayudar a las empresas dentro de los márgenes disponibles.
En su discurso, Caputo reconoció las dificultades financieras de las pymes. “El costo financiero es un obstáculo considerable para las pymes”, afirmó, y recordó que muchas firmas se financian a tasas cercanas al 80%, frente a una tasa de mercado de alrededor del 25%.
Para varios industriales, esa sensibilidad expresada por el ministro fue tan relevante como las medidas anunciadas. Interpretaron que Caputo mostró una mayor empatía con los problemas de la microeconomía, sin renunciar a defender el programa macro.
Un directivo de la UIA valoró, en privado, el cambio de actitud. Según su visión, el acercamiento no surgió ayer, sino que ya se había percibido días antes, en Rosario, durante la primera ronda de negocios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El encuentro también buscó acercar a las pymes proveedoras a las grandes empresas, con la intención de dinamizar la cadena de valor ante un escenario de menor actividad e inversión planificada, en un marco de diálogo institucional y con el foco en la economía real como eje de la conversación.



