Una serie de incidentes de seguridad, identificados por la firma de ciberseguridad Wiz, afectó a al menos 14 plataformas que los desarrolladores usan para crear y alojar aplicaciones de inteligencia artificial, ocurridos entre octubre y los primeros días de noviembre. En varios casos, los atacantes procuraron claves de acceso a modelos de IA y las utilizaron para generar cientos de miles de consultas, cuyos costos recayeron sobre quienes manejan las plataformas víctimas.

Wiz dio a conocer un primer balance el 30 de octubre, con nueve casos que iban desde Fireworks AI (6 de octubre) hasta Northflank (30 de octubre). Posteriormente incorporó Brev, de Nvidia; Trigger.dev; Chainstack; kernel.sh y Blacksmith (este último informó su incidente el 5 de noviembre). La firma también recogió rumores en redes sobre un posible ataque a RunPod, aún sin confirmación.

Los informes públicos apuntan a un patrón de ataques dirigidos a las variables de entorno y a configuraciones donde las plataformas almacenan contraseñas y claves de acceso de sus clientes, especialmente las utilizadas para ingresar a modelos de IA. Aun así, varios incidentes siguen bajo investigación y Wiz no encontró una vulnerabilidad única ni pruebas suficientes para atribuir todas las intrusiones a un mismo grupo.

La firma define una de las consecuencias como LLMJacking: usar claves robadas para ejecutar modelos de IA a nombre de otra organización o para revender el acceso a terceros. Según Wiz, los intermediarios que comercializan estas credenciales alimentan un mercado que hace rentable el robo y atrae a más actores.

Wiz detectó dos casos en los que las claves quedaron comprometidas a través de una de las plataformas afectadas. En ambos, la primera actividad no autorizada sucedió a los 30 minutos del acceso a las credenciales: una única consulta desde una dirección IP residencial probó las claves de varias organizaciones al mismo tiempo.

En el primer caso, la clave recibió entre 14 y 120 llamados diarios durante los días posteriores, lo que la firma interpreta como una verificación de que seguía vigente. En el cuarto día se produjo un tráfico masivo: aproximadamente 800.000 llamadas en 30 horas al servicio Bedrock de Amazon, con éxito en cerca del 90%, hasta que la empresa solucionó el problema.

El segundo caso mostró una clave con restricciones que reapareció siete días después en un grupo de reventa. En 13 horas, una única dirección realizó cerca de 1,7 millones de llamadas, más de un millón de ellas exitosas. El mismo programa, con el mismo número de versión, había revisado ambas claves antes de los usos masivos.

El impacto económico también fue relevante. Según Wiz, el consumo generado por estos dos casos habría superado los 100.000 dólares a precios de lista. En redes sociales también circularon reportes sobre un presunto robo de 371.000 dólares en criptomonedas mediante claves almacenadas en Railway y de facturas por cientos o miles de dólares para usuarios de OpenCode; estas informaciones son testimonios aislados y aún no confirmados.