Durante su paso por Uruguay, el Papa León XIV dejó claro un eje de temas que incluye la defensa de la vida y de los más vulnerables, la promoción del bien común y la construcción de puentes para evitar la polarización. Esas indicaciones funcionan, a la vez, como un anticipo de lo que podría expresar en su próxima escala en la Argentina, donde llegará este domingo por la tarde.
Entre los mensajes también figura la exigencia de garantizar el acceso a la salud para las personas más frágiles, el impulso hacia una sociedad más justa y la consolidación de una Iglesia más misionera, que no permanezca encerrada en una contienda contra la secularización ni piense que los problemas están sólo fuera de sus muros.
“Lo que dice en Uruguay no es solo para ese país; lo leemos para nosotros”, comentó el arzobispo de San Juan, monseñor Jorge Lozano. Señaló que se trata de un viaje por América del Sur, por lo que cuenta como una visita dirigida a toda la región y no a un país en particular. Lozano, exobispo auxiliar del cardenal Bergoglio en Buenos Aires, preside actualmente la Comisión de Medios de Comunicación Social del Episcopado.
Las ideas sembradas por León XIV en Uruguay —país con menor porcentaje de católicos de la región— podrían extenderse durante los tres días que estará en la Argentina. En ese marco se espera una invitación a abandonar narrativas divisivas y polarizantes, tal como el Papa adelantó en Madrid en junio.
El gobierno de Javier Milei podría verse alineado con ciertos principios de la Iglesia en contra del aborto y a favor de los derechos por nacer, pero la expectativa es que la prédica papal gane terreno al enfatizar la atención a los sectores más vulnerables, la fraternidad, la dignidad humana, la apertura a quienes piensan distinto y la convivencia pacífica, incluso si esto genera incomodidad en algunos sectores.
Más allá de las palabras, las fechas y las ceremonias dejan imágenes contundentes. En Montevideo, el presidente Yamandú Orsi —quien recibió al Papa junto a Julio María Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle Herrera y Luis Lacalle Pou, históricos de la oposición al Frente Amplio— destacó el contraste entre el tono del viaje papal y el clima de confrontación política en la región.
En la capital uruguaya, Prevost enfatizó que la Iglesia debe ser un espacio de encuentro y no un actor más de la confrontación cultural, advirtiendo sobre una tendencia global a dividir a la sociedad en bloques. Con la experiencia misionera del Papa en Perú, se vislumbra una lectura regional de estos desafíos.
En Paysandú, con numerosos argentinos que cruzaron el Puente Artigas, la visita continúa dejando mensajes y expectativas sobre el impacto que podrían tener en la vida cotidiana de la región.



