Después de varios años fuera del mercado local, Citroën reintroduce el C4 en su tercera generación, ahora con tecnología híbrida y disponible en dos variantes: Hybrid Plus e Hybrid Max. El coche llega importado desde España, como parte de la estrategia de Stellantis para aprovechar la apertura de importaciones.

El diseño abandona la estética clásica de generaciones anteriores y adopta un lenguaje más contemporáneo, con carrocería de tipo crossover y una silueta tipo Fastback. Se lo vincula visualmente con el Basalt de la firma. En dimensiones, mide 4,35 m de largo, 1,834 m de ancho, 1,525 m de alto y 2,67 m de distancia entre ejes.

Frontal: capó con nervaduras marcadas, parrilla estrecha dividida por el logo renovado y un paragolpes con guiño SUV; los faros, de tecnología full LED, se organizan en tres franjas horizontales y las luces traseras refuerzan la anchura de la carrocería.

Perfil: el techo culmina en un portón trasero de corte vertical y el pilar C es notablemente delgado, un guiño a berlinas históricas de Citroën como el CX y el C6. Trasera: aire “SUV” con una posible renovación de las ópticas y un embellecedor negro que conecta las luces, junto a una salida de escape doble.

Interior: la propuesta combina tradición y tecnología. Los mandos quedan bien distribuidos, con varias teclas físicas, y el habitáculo admite con comodidad a cuatro adultos, aunque la altura trasera se ve un poco condicionada por la caída del techo. La visibilidad trasera puede verse afectada por la luneta atravesada por un alerón, y, a diferencia de otros hatchbacks modernos, no cuenta con limpiaparabrisas de la luneta trasera.

Asientos y confort: estrena el sistema Advanced Comfort, con 15 mm adicionales de espuma y una capa de densidad en el centro para mayor confort. Tapizados en ecocuero y varios elementos de confort completan la experiencia: cargador inalámbrico para smartphones, cámara de reversa, sensores de estacionamiento delanteros y traseros, techo panorámico, asientos delanteros calefaccionados y climatizador bizona.

Tecnología y mostradores: el habitáculo incorpora un cuadro de instrumentos digital de 7 pulgadas y una pantalla central de infoentretenimiento, junto con la continuidad de un conjunto de funciones modernas para facilitar la vida a bordo.

La versión probada fue la Hybrid Max, la más equipada de la gama, que combina la propuesta híbrida con el nivel de acabados y equipamiento mencionados.

En resumen, este C4 híbrido llega al país con una propuesta enfocada en confort y tecnología, manteniendo un diseño moderno y una presencia atractiva, a la espera de posicionarse en un segmento poco explotado por Citroën en este momento.