Physical Superintelligence (PSI), una startup dedicada a investigación en física, aseguró el 6 de noviembre que un modelo de inteligencia artificial de Anthropic, aún no difundido públicamente, colaboró para demostrar la conjetura de Aaronson–Ambainis, un problema de computación cuántica abierto desde 2008. Según la empresa, un programa verificó la prueba de forma detallada, paso a paso.
La conjetura, formulada por los investigadores Scott Aaronson y Andris Ambainis, aborda cuándo una computadora cuántica puede superar a una clásica de forma exponencial. En particular, se refiere a datos aleatorios; cuando esos datos no presentan patrones ocultos, la ventaja cuántica podría no ser exponencial si la conjetura resulta cierta.
PSI afirma que la verificación provino de un sistema de investigación interno, que operó sobre su propia infraestructura. En ese entorno, corrieron instancias de un modelo no público de Anthropic, del que la startup no revela identidad. Según el propio texto de PSI, la demostración completa se logró durante el tercer día de ejecución.
El programa que llevó a la validación se llama Lean, un “asistente de demostraciones” que verifica cada paso de un razonamiento matemático. Después, la startup afirmó haber aplicado el sistema a problemas afines y haber obtenido mejoras en dos oportunidades, con Lean aceptando la versión final.
PSI publicó en GitHub el artículo y el código de verificación. El repositorio indica que los cuatro teoremas finales se comprobaron sin omisiones ni supuestos añadidos, y que dos implementaciones independientes de Lean repitieron el chequeo. El texto señala que cualquiera puede ejecutar estas pruebas.
No obstante, existen límites. Un lector humano debe confirmar que lo enunciado en Lean corresponde exactamente a la conjetura tal como la publicaron Aaronson y Ambainis. Además, el artículo en sí no fue verificado por una máquina y uno de los teoremas depende de resultados de otros autores que no fueron formalizados en el marco utilizado.
Tampoco hay revisión por pares. Un análisis en el blog explainx.ai sugiere que no encontró evaluaciones públicas de Aaronson ni de Ambainis. PSI cita comentarios de otros investigadores, pero no de los autores de la conjetura.
El repositorio especifica que los enunciados matemáticos, el primer borrador y la formalización en Lean fueron producidos por modelos de IA. David Turturean, de PSI, desarrolló el sistema con el que se ejecutó el modelo, revisó el artículo y figura como responsable de su corrección.
PSI mencionó a cuatro investigadores de la Universidad de Stanford —Guy Blanc, Jordan Docter, Carmen Strassle y Li-Yang Tan— quienes, según la empresa, leyeron la nueva prueba y la calificaron como “un resultado enorme”. Esas opiniones, aclara la startup, provienen de ellos pero no de una publicación de los autores de la conjetura.
En agosto de 2026, esos mismos cuatro investigadores habían mostrado la predicción de la conjetura en un caso especial relacionado con algoritmos cuánticos que trabajan con ciertos datos, según el recorte informativo disponible.
Nota cierra: la verificación completa y las conclusiones siguen careciendo de revisión por pares y de validación externa independiente, lo que mantiene el estado de la noticia en un marco preliminar y no definitivo.



