El gobierno de Javier Milei avanzó en su estrategia de alinear la tecnología nacional con medidas de seguridad de Estados Unidos, al publicar una norma que restringe la participación de firmas chinas en el negocio de las telecomunicaciones. La Disposición 7/26 del Centro Nacional de Ciberseguridad (CNC) fija requisitos técnicos para la contratación, instalación y operación de equipamiento para infraestructuras críticas del sector. La norma toma como referencia la certificación SCS 9001, desarrollada por la Telecommunications Industry Association (TIA), una asociación privada de la industria estadounidense que ha estado en el centro de controversias por su uso en procesos de licitación 5G en Paraguay.

La medida, explicaron fuentes oficiales, responde a un pedido explícito de la Casa Blanca para limitar el acceso de proveedores chinos a un ámbito estratégico para la seguridad de las comunicaciones. En la región, Estados Unidos viene empujando para reducir la presencia de Huawei y ZTE en redes de telecomunicaciones, en el marco de la estrecha relación entre Milei y el ex presidente Donald Trump.

El embajador de Estados Unidos en Argentina, Peter Lamelas, respaldó la decisión y, a través de sus redes sociales, destacó que es favorable ver a la Argentina avanzar con criterios técnicos que protejan la infraestructura crítica y que, en un mercado liberal, la seguridad de la cadena de suministro y la adopción de estándares internacionales generan la certidumbre necesaria para que el capital privado invierta a largo plazo.

Por su lado, Huawei Argentina señaló haber recibido con sorpresa y preocupación la resolución, al entender que sus requisitos pueden limitar la participación de proveedores con trayectoria y cumplimiento en el país. La compañía afirmó que las reglas deberían garantizar igualdad de condiciones y competencia y dijo que evaluará las opciones legales disponibles.

Cabe señalar que la SCS 9001 evaluaría los procesos de seguridad de fabricantes y proveedores a lo largo de la cadena de suministro, pero sus directrices incluyen, entre otros aspectos, restricciones de certificar a empresas contenidas en ciertas listas de prohibición del gobierno de Estados Unidos. Entre ellas figuran Huawei y ZTE, lo que alimenta el debate sobre el alcance real de la norma y su impacto en actores locales y regionales. En ese marco, el CNC indica que podría extenderse a operadores privados que ya cuenten con equipamiento de Huawei o ZTE en sus redes.