Raúl Timerman analizó el panorama político en torno al gobierno de Javier Milei y las posibles trayectorias electorales para el oficialismo y la oposición. En su lectura, la visita del Papa a la Argentina podría generar un efecto de movilización social y provocar cuestionamientos sobre políticas implementadas por la gestión liberal, al tiempo que ve a Patricia Bullrich como una candidata con potencial para sostener ese eje político de cara a la continuidad del proyecto.

El analista enfatizó que la diferencia entre el discurso del Papa durante su visita a Montevideo y la orientación filosófica del gobierno se nota especialmente en áreas como salud pública, discapacidad y salud mental. A su juicio, la experiencia y la intuición le permiten prever que la visita podría ser conflictiva y activar no solo a votantes, sino también a personas que, con el tiempo, podrían reconsiderar ciertos temas que el país dejó de lado.

Timerman también planteó un diagnóstico de “adormecimiento social” ante la caída en la calidad de vida de sectores relevantes de la población. Aunque indicó que el gobierno mantiene un nivel de aprobación cercano al 37%, aclaró que ese respaldo no garantiza por sí solo un resultado electoral favorable.

En cuanto al marco electoral, mencionó que Axel Kicillof figura como el principal bloque opositor ya instalado, pero que, según los sondeos, continúa superponiéndose por unos cuatro puntos debajo de las expectativas optimistas en ese plano.

Sobre la configuración de candidaturas y alianzas para las próximas elecciones presidenciales, el analista consideró prematuro fijarlas con certeza. Señaló las aspiraciones de Sergio Massa y Patricia Bullrich, y también citó nombres de exgobernadores del peronismo, como Sergio Uñac y Gerardo Zamora, dentro de ese universo.

“Después de la visita papal, noviembre y diciembre podrían empezar a delinearse algunos parámetros, y para marzo tendríamos un panorama electoral más definido”, aventuró.

Respecto de Cristina Kirchner, afirmó que, desde el punto de vista legal, no podría competir nuevamente por la Presidencia por el fallo de la Corte Suprema, aunque señaló que una eventual candidatura podría servir para plantarse en el tablero y presentar una fórmula atractiva para ciertos sectores.

En torno a Patricia Bullrich, Timerman subrayó que la ministra debe contemplar tanto sus convicciones como el comportamiento de su electorado, que en las elecciones generales quedó en torno a una franja de 23 puntos. Señaló que, hoy, una parte de ese electorado podría reconsiderar su apoyo ante la evolución del contexto político y social. También destacó la señal de Kicillof de abrir la puerta a disputas internas con Cristina, lo que, a su juicio, pone en duda la consolidación de liderazgos dentro del frente opositor.