En un inicio de encuentro marcado por la presión rival, Julián Montoya ejecutó la primera línea en campo rival a poco de los cuatro minutos, a unos 40 metros del ingoal. La jugada a la segunda torre, con Guido Petti, terminó siendo claramente incompleta, dejando a las claras las complicaciones del conjunto argentino para sostener un line de calidad. Un error del capitán y la sensación de una noche adversa en Dublín anticiparon lo que vendría: los Pumas sufrieron con sus lanzamientos, no encontraron la precisión necesaria y terminaron frustrados ante un adversario que impuso orden e intensidad desde el inicio.

El line, pieza cada vez más central en el rugby moderno, se utiliza para avanzar, maular, agrupar defensas o abrir el juego. En este contexto, Felipe Contempomí —según el receso televisivo previo al complemento— lidera un equipo que no logró capitalizar numerosas oportunidades en terreno rival debido a ejecuciones que distaron del estándar internacional. “14 puntos de ellos vienen de dos lines nuestros que perdimos. A la hora de atacar, hay que reaccionar rápido… Tenemos que mejorar esas reacciones”, comentó Juan Martín Fernández Lobbe, responsable de esa área, en la previa del segundo tiempo.

En el Aviva Stadium, Argentina dispuso de 12 lanzamientos propios y apenas logró progresar con claridad en cuatro. Intentaron variar la estrategia, pero Irlanda, expertamente coordinado en esa formación, desactivó todos los intentos. Los Pumas, entrenados por Paul O’Connell y con Tadgh Beirne y Ryan Baird como principales saltadores, dominaron el escenario del lineout: Montoya inició con el lanzamiento, luego salió por protocolo de conmoción cerebral tras un golpe en la cabeza; su reemplazo, Leonel Oviedo, también dejó la cancha en dos interrupciones por sangrado, lo que obligó a ingresar a Boris Wenger, pilar izquierdo con pasado de hooker. Ninguno logró transmitir seguridad, y las torres parecieron carecer de estabilidad a medida que avanzaba el cotejo.

Un repaso del desarrollo de los lineouts en este partido del Nations Championship muestra que el primero fue parcial, el segundo se gestó en la zona de gestación con un salto seguro para el primer saltador y un maul sin desarrollo; el tercero apuntó a Marcos Kremer en la última torre, pensado para lanzar el juego. En años anteriores podría cobrarse torcida, pero la regla cambió y, al no saltar el adversario, el movimiento fue válido. El cuarto y el quinto también surgieron en zona de gestación, con Argentina iniciando el juego desde la primera torre (pelota incómoda para atacar) y un linemundo que terminó siendo obtenido por Tadhg Beirne.

La salida de Montoya no alivi\u00f3 la situación. En defensa, Ryan Baird logró arrebatar la primera entrega de Oviedo, y la secuencia derivó en un try del Trébol. La segunda entrega del cordobés, remates en posición de Juan Martín González, terminó en una pelota incómoda que no prosperó. Con el correr de los minutos, los Pumas siguieron sin encontrar respuestas claras en el line, dejando la sensación de un área clave para corregir de cara a los siguientes duelos.