En el marco de la histórica visita del Papa León XIV a Córdoba, mujeres privadas de la libertad de diferentes penales de la provincia participaron en la confección de banderines y banderas sublimadas para la ocasión. Las piezas serán distribuidas por cadetes del Servicio Penitenciario entre los fieles que acompañen el recorrido del Sumo Pontífice por las calles del centro provincial.

La iniciativa se desarrolló en los talleres de costura que funcionan dentro de los establecimientos penitenciarios, espacios de formación y producción orientados a enseñar oficios, fortalecer habilidades y facilitar la futura inserción laboral. En esta edición, la labor adquirió un significado que va más allá de la técnica textil: se convirtió en una forma de participación y aporte a un evento de gran magnitud.

Nadia Fernández, Secretaria General de Gestión Penitenciaria y Lucha contra el Narcotráfico, destacó el alcance de la medida y sostuvo que detrás de cada banderín hay mucho más que una tarea de costura: hay compromiso, aprendizaje y oportunidades para las internas. Añadió que este tipo de acciones es el resultado de la labor cotidiana del Servicio Penitenciario, integrada por hombres y mujeres que acompañan, capacitan y crean espacios para que las personas privadas de libertad desarrollen sus capacidades y ADE cuenten con nuevas perspectivas. Ver ese esfuerzo materializarse en las calles de Córdoba, en un evento de tanta trascendencia, fue el motivo de orgullo para las instituciones.