La Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE) informó que, en apenas 24 horas desde el inicio de una convocatoria pública para ingresar al cuerpo, se registraron más de 40.000 solicitudes. Se trata de una iniciativa del gobierno de Javier Milei para modificar el tradicional modo de reclutamiento de espías y ampliar el abanico de postulantes posibles.
La SIDE comunicó a través de sus redes sociales que se advierte que el proceso implica una carga de trabajo importante, no tiene horarios fijos, exige un nivel alto de exigencia y conlleva riesgos reales. Aun así, la respuesta fue masiva: en un día, miles de argentinos expresaron su interés en trabajar para defender la República Argentina, y desde la institución indicaron que se revisarán todos los perfiles para seleccionar a los mejores.
La convocatoria comenzó el martes 3 de noviembre y permanecerá abierta hasta el 30 de este mes. Los interesados pueden completar un formulario en la página oficial de la SIDE; no obstante, ingresar a la Escuela Nacional de Inteligencia (ENI) no está garantizado, ya que los aspirantes deberán atravesar varias etapas de evaluación.
El titular de la SIDE, Cristian Auguadra, celebró la masiva participación y afirmó que se examinarán cada uno de los perfiles para elegir a los más idóneos. El funcionario, que lidera el organismo bajo la dirección operativa de la administración de Milei, además subrayó la expectativa de que más argentinos se sigan postulando.
Este giro representa un cambio relevante frente a las prácticas históricas de incorporación en los servicios de inteligencia argentinos, que durante décadas dependieron de vínculos personales y de recomendaciones dentro de círculos cercanos. Con el tiempo, esas dinámicas fueron modificándose y, en contextos pasados, se incorporó a nuevos integrantes provenientes de fuerzas de seguridad. Ahora, la gestión de Milei abrió la posibilidad de ingresar a cualquier ciudadano que cumpla los requisitos a través de un concurso público.
La reorganización de la SIDE, dirigida por Auguadra y articulada políticamente al asesor presidencial Santiago Caputo, forma parte de un plan más amplio que también contempla un programa de retiros voluntarios. Se espera que alrededor de 400 agentes, con funciones tanto en el país como en el exterior, se adhieran a esa iniciativa.



