La Unidad Fiscal de Femicidios imputó a un hombre de 42 años por el asesinato de su madre, una mujer de 84, cuyo cuerpo fue hallado en una zona del macrocentro de Salta el mes pasado. La jueza Claudia Puertas ordenó prisión preventiva contra el sospechoso. Con este caso, el recuento de femicidios en 2026 asciende a nueve, y hay un femicidio vinculado, según el relevamiento oficial actualizado este miércoles por el Ministerio Público Fiscal.
El conteo se elabora a partir de los registros del Observatorio de Violencia contra las Mujeres (OVcM) y de la Oficina de Género del Poder Judicial, complementados con la información difundida por la Fiscalía. Por su parte, el Observatorio Popular Feminista Ñawi amplía la mirada y suma casos que figuran como muertes violentas en registros oficiales o que no están contabilizadas como femicidios, incorporando además categorías como transfemicidios sociales.
A continuación, los casos registrados hasta ahora en 2026:
- María Griselda Olarte, 44 años, fue asesinada con arma blanca el 8 de febrero en su domicilio de la ciudad de Salta. La investigación está a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Femicidios (UFEM) y del Juzgado de Garantías N° 8 de Salta. El principal sospechoso es su expareja, Alfredo Lara, sargento primero retirado de la Policía Federal, quien quedó detenido y es imputado por homicidio calificado por la relación de pareja y por mediar violencia de género.
- Natalia Cruz, 37 años, fue asesinada el 17 de febrero en una vivienda del barrio Luz y Fuerza de Campo Quijano, en el departamento Rosario de Lerma. Su expareja, Daniel Orlando Serapio, está detenido y permanece con prisión preventiva; la causa está bajo la órbita del Juzgado de Garantías N° 1 y de la UFEM.
- Vanesa Guadalupe García, 41 años, fue encontrada muerta el 16 de marzo en su casa del barrio San Calixto, en Salta. La autopsia concluyó que murió por asfixia mecánica. En el mismo domicilio apareció muerto su pareja, Aníbal Palacios, de 51 años. La hipótesis es un femicidio seguido de suicidio del agresor, y la UFEM intervino en las primeras diligencias.
- El 26 de mayo, un efectivo policial atacó a su expareja —también integrante de la fuerza— y al padre de ella, Ángel Guantay, en una vivienda del barrio Juan Carlos García Basalo, en Salta. Guantay falleció tras permanecer hospitalizado; el agresor también murió, por lo que no se dio inicio a una causa judicial en su contra. Este hecho quedó registrado como femicidio vinculado, figura que se aplica cuando la muerte de terceros ocurre durante la comisión o la tentativa de un femicidio, o cuando hay víctimas cercanas vinculadas afectivamente a la mujer agredida. Ñawi lo clasifica dentro de esa categoría de femicidio vinculado.
Estos casos reflejan la diversidad de escenarios en que se producen los femicidios y los que la visión ampliada de Ñawi incluye para una lectura más abarcadora de la violencia contra las mujeres.



