Un relevamiento de Greenpeace, cuyos datos desagregados fueron compartidos a Salta/12 por el coordinador de la Campaña de Bosques de la organización, Hernán Giardini, revela que Salta presentó un aumento significativo en la superficie desmontada en el periodo entre enero y septiembre. Según la entidad, en 2025 Salta había registrado 11.313 hectáreas desmontadas; para el mismo lapso de 2026 la cifra asciende a 20.122 hectáreas, lo que implica un incremento de 8.209 hectáreas y, según la fuente, un avance del 70%.
Con estos números, Salta es la única provincia del NOA que mostró crecimiento interanual en desmontes, ya que Chaco, Santiago del Estero y Formosa mostraron reducciones en el mismo periodo.
A nivel regional, Greenpeace indica que en 2025 el total desmonte de las cuatro provincias alcanzó 68.992 hectáreas. En lo que va de 2026, esa cifra sube a 73.224 hectáreas, lo que representa un aumento del 6,13%.
Sin embargo, al desglosar por provincia, se observan bajas para las demás jurisdicciones: Santiago del Estero, que históricamente lidera la destrucción de bosques, había registrado entre enero y septiembre de 2025 un total de 37,41 hectáreas y, en lo que va de 2026, 35.368 hectáreas, es decir, 1.673 hectáreas menos. En Chaco, 11.913 hectáreas desmontadas en 2025 frente a 9.339 en 2026, una reducción de 2.547 hectáreas. Formosa pasó de 9.110 hectáreas en 2025 a 8.395 en 2026, bajando 715 hectáreas.
El miércoles de la semana pasada, Greenpeace llevó a cabo una acción de bloqueo sobre una topadora que trabajaba en una finca situada a unos 50 kilómetros de la ciudad de Orán. El desmonte afectó unas 700 hectáreas y fue detectado mediante imágenes satelitales y sobrevuelos. Los activistas se interpusieron entre la máquina y el monte, inmovilizando la topadora con un cepo en las palancas y colocando una faja de clausura con la leyenda “crimen ambiental”, además de un cartel que decía: “Milei: ni con motosierra ni con topadora. La Ley de Bosques no se toca”.
Noemí Cruz, coordinadora de la campaña de Bosques de Greenpeace Argentina, afirmó que la zona afectada se encuentra dentro de una área recategorizada por el nuevo Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos, dentro de la denominada Área de Producción y Conservación (APC). Según Cruz, ya no existe una delimitación fija entre sectores amarillo y verde; “cualquier zona podría ser clasificada como verde y ser desmontada”, lo que a su juicio resulta en una revisión polémica: “61,1% de la superficie del Ordenamiento puede pasarse a verde y es excesiva”.
La referente agregó que, aunque la recategorización busca considerar el sistema de cuencas, el desmonte detenido corresponde a un pequeño sector y, fuera de las consideraciones oficiales, “lo único que queda de monte entre los márgenes del río Bermejo”. Greenpeace insiste en la necesidad de medidas más claras y controles sobre estas revisiones de categorías para evitar nuevos desmontes.



