A medida que se acerca el año electoral, Mauricio Macri no logra cerrar una visión compartida dentro del PRO sobre la estrategia electoral en las provincias para 2027. Mientras los gobernadores del espacio pretenden negociar de forma autónoma con La Libertad Avanza (LLA), el ex presidente continúa impulsando reuniones paralelas con la Casa Rosada y considera que ese camino no es el adecuado.
“No hay posibilidad de que Macri y el PRO Nacional se inmiscuya en las decisiones provinciales; serán los jefes regionales quienes definan sus alianzas”, afirmó a Infobae una fuente cercana a los principales referentes del partido amarillo. En el círculo íntimo de Macri, sin embargo, hay una postura distinta: para un dirigente del PRO con estrecho vínculo con el expresidente, un escenario en el que cada provincia decida por sí misma su estrategia y posibles acuerdos con LLA “no es lo ideal ni lo que Mauricio quiere”.
LLA, por su parte, prefirió evitar tomar partido en la disputa interna del PRO y señaló que deben ser las propias provincias las que respondan a estas tratativas. “Deben responder ellos”, respondió lacónicamente un portavoz libertario ante consulta sobre el tema.
La negociación de Macri para avanzar hacia un entendimiento electoral persiste desde hace meses. En este marco se han llevado a cabo reuniones entre referentes del entorno del ex presidente y funcionarios del Gobierno. Participan el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el presidente de la bancada PRO en Diputados, Cristian Ritondo; el diputado nacional Fernando de Andreis (PRO) y los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem. Aunque hubo varios encuentros, no se vislumbra un acuerdo concreto: “No se ha avanzado nada”, admitió Macri durante la cena de Hacemos!.
Las conversaciones se iniciaron el 13 de agosto. Días antes, se llevó a cabo una cumbre entre Macri y Karina Milei, secretaria General de la Presidencia y titular de La Libertad Avanza a nivel nacional.
Entre las preocupaciones del sector macrista figuran evitar que LLA los absorba. El PRO se ha ido desgranando desde las elecciones de 2023, con varios dirigentes de peso que migraron a otros espacios. En ese marco, la contienda interna se ve marcada por diferencias: la coalición liderada por Macri busca proteger las plazas donde gobiernan ante la posibilidad de un acuerdo, mientras que sus simpatizantes quieren consolidar estructuras para competir donde existan condiciones de crecimiento.
En ese contexto, los gobernadores juegan un rol decisivo. En las legislativas de 2025 comenzaron a perfilarse enfoques distintos entre las distintas provincias, lo que añade tensión a la posibilidad de un frente único frente a LLA. En palabras de los operadores del PRO, la coordinación entre la cúpula nacional y los gobernadores es clave para definir si se avanza hacia una alianza o si cada eje provincial marcha por separado.



