A ocho días de la llegada del Papa León XIV a la Argentina, Luján se pone en modo operativo para recibir, el miércoles 11 de noviembre, a más de un millón y medio de fieles. A las diez de la mañana, Robert Prevost encabezará la misa frente a la Basílica, acompañado por la imagen original de la Virgen de Luján, y, tras la ceremonia, partirá desde allí hacia el aeropuerto de Ezeiza para continuar su gira por Latinoamérica y Chile rumbo a Perú.

El despliegue logístico y de seguridad que están coordinando la provincia de Buenos Aires, la Municipalidad de Luján y la Iglesia Católica no tiene precedente. “Es uno de los mayores operativos de seguridad de la historia en la provincia”, afirmó el intendente local, Leonardo Boto. La magnitud de la organización del acto evidencia que la Iglesia estima una movilización extraordinaria para las tres jornadas que el sumo pontífice permanecerá en el país.

Además, celebran en el municipio que el gobierno nacional haya decidido convertir esos días en feriados. Por ejemplo, el Acceso Oeste quedará cerrado desde el martes 10 a las 23:55 para ingresar a Luján y permanecerá así hasta que finalice la última misa y el Papa emprenda el retorno hacia Ezeiza el miércoles al mediodía.

La Conferencia Episcopal Argentina determinó que la celebración de Luján sea “la misa de la caridad”. Por ello, la plaza Belgrano, frente a la Basílica, permanecerá cerrada y se dispondrán sillas para unas 8 mil personas. El ingreso al predio será solo para quienes cuenten con invitación previa y los convocados deberán arribar antes de las seis de la mañana del miércoles, o quedarán afuera.

La organización destaca que la prioridad la tendrán las iniciativas de caridad de la Iglesia, como Cáritas y Hogares de Cristo, entre otras. “Acá tendrá prioridad el pueblo sufriente y pobre”, comentaron los organizadores.

También se espera la presencia de autoridades gubernamentales invitadas por la Conferencia Episcopal; el gobernador Axel Kicillof figura entre los posibles asistentes, aunque también se baraja su participación en la recorrida por el Cottolengo Don Orione que el Papa realizará el lunes 9.

Además de las ocho mil personas que estarán en la plaza, habrá patios o “corrales” para acceso libre, con capacidad para unas 300 mil personas —hasta la rotonda de Luján— y, sumando los pulmones aledaños, se espera alcanzar entre 1,5 y 1,7 millones de asistentes. En peregrinaciones habituales, Luján recibe más de dos millones y medio, pero el formato de este evento es distinto y la gente circula de manera diferente.

Para la jornada del miércoles habrá alrededor de 20 megascreens alrededor de la Basílica, con sonido para transmitir la ceremonia en directo. También instalarán 52 puestos de encuentro con servicios de seguridad, búsqueda de niños y atención médica de emergencia.