El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, llegó a Jujuy para mantener un encuentro institucional con su par local, Carlos Sadir, en un contexto de tensiones abiertas dentro del Partido Justicialista y del radicalismo jujeño. La agenda buscó apuntalar líneas de trabajo entre ambas provincias y plantear un marco de cooperación para el mediano plazo, con la mirada puesta en 2027.
La presencia de Kicillof en la provincia había sido anunciada días atrás por el sector peronista liderado por el diputado provincial Rubén Rivarola. En las 24 horas previas a su llegada, la Cámara Nacional Electoral dictó un fallo que habilitó nuevamente la participación de la agrupación Celeste y Blanca, encabezada por Rivarola, en las elecciones internas, tras rechazos judiciales previos. Por el momento, la agrupación Generación Valiente, con Carolina Moisés como referente, no se pronunció públicamente y podría definirse un nuevo cronograma electoral para dirimir la conducción del peronismo jujeño, que se encuentra intervenido.
La visita de Kicillof dejó en evidencia las fisuras de la interna peronista en la provincia, aunque el mandatario bonaerense, que funge además como vicepresidente del PJ a nivel nacional, no manifestó apoyo público a ninguna de las corrientes locales.
En paralelo, el Colectivo Jujeñazo entregó un documento con una posición sobre quién debe encabezar el PJ en Jujuy, un texto que reúne a organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos, además de comunidades indígenas afectadas por la gestión del exgobernador Gerardo Morales.
La agenda oficial comenzó en el aeropuerto Dr. Horacio Guzmán, donde Kicillof fue recibido por militantes rivarolistas y antirivarolistas, que corearon consignas de apoyo. De allí se dirigió a la Casa de Gobierno para reunirse con Sadir. Ambos mandatarios dialogaron sobre la realidad de cada provincia, subrayaron la importancia de fortalecer los vínculos institucionales y firmaron siete convenios de cooperación en áreas como gobierno digital, trabajo y empleo, deportes, minería, desarrollo agrario y seguridad.
Participaron del encuentro el vicegobernador Alberto Bernis y el jefe de Gabinete, Freddy Morales, ambos vinculados al sector de Gerardo Morales. En la conferencia de prensa posterior, Kicillof cuestionó las declaraciones del presidente de la Nación, Javier Milei, sobre las personas que no llegan a fin de mes, señalando ignorancia y cinismo ante los problemas cotidianos. Señaló que la gestión federal tiene una postura poco federal, demasiado centralista, y que no responde a las necesidades de las provincias, citando entre los efectos renqueantes de la política nacional el deterioro de la obra pública y los recortes presupuestarios.



