En medio de un contorno político tenso dentro de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich buscó restar impacto a las afirmaciones de Martín Menem sobre la candidatura presidencial de Javier Milei para 2027. Desde su entorno afirman que el senador solo ratificó la posición institucional del bloque y no buscó provocar una definición anticipada; sostienen que la reelección de Milei no impedirá que existan distintas aspiraciones dentro del oficialismo y subrayan que la democracia debe ser la base de la coalición.

En un encuentro con integrantes de la Fundación Universitaria del Río de la Plata, Menem afirmó que no existen dos candidatos dentro de La Libertad Avanza; sostuvo que Milei es el único postulante y destacó su liderazgo. Este mensaje fue difundido por sectores ligados a Karina Milei y, poco después, fue respaldado por el Presidente, que dio por cerrada la definición.

Quienes trabajan junto a Bullrich señalan que estas declaraciones no implican un cambio de estrategia. Aseguran que la candidatura de Milei está fuera de discusión y que no hay espacio para proyectos presidenciales alternativos en el seno del partido. A la vez, la conducción libertaria observa con reserva las intervenciones recientes de Bullrich y busca evitar que las diferencias se agudicen en plena fase de organización para la campaña.

El malestar se concentra especialmente en las posiciones públicas de Bullrich respecto de la economía, la relación con los aliados y otras decisiones políticas. En Balcarce 50 advierten que sus intervenciones podrían generar desgaste y que el partido debe evitar que las diferencias se acumulen mientras afina su estructura para las elecciones del próximo año.

Las críticas también alcanzan al sector que responde a Santiago Caputo: cuestionaron que Bullrich reconociera el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, frente a Milei, que no felicitó al mandatario reelecto. En ese espacio señalan que Bullrich mantiene un papel relevante dentro del oficialismo, pero advierten que sus diferencias públicas no deben volverse una constante. Coinciden con la conducción en la necesidad de evitar nuevas disputas.

A pesar del malestar, el Gobierno descarta una ruptura con Bullrich y mantiene la postura de no responder públicamente a sus cuestionamientos.