Hace un año, el proyecto era solo una promesa dibujada en planos y renders; hoy la zona de Benslimane, cerca de Casablanca, exhibe ya grúas, estructuras de hormigón y andamios que delinean la magnitud del Gran Estadio Hassan II, la pieza central de la apuesta marroquí para transformar el fútbol y ganar la final del Mundial 2030.

Nuevas imágenes aéreas muestran el progreso: tras la preparación del terreno, la obra principal avanza y la silueta del estadio ya se distingue con claridad. Las tribunas se erigen alrededor del futuro campo y comienzan a fijarse los soportes de acero que se combinarán con el hormigón para definir su forma definitiva.

El aforo previsto es de 115.000 espectadores, una cifra que convertiría al recinto en el mayor estadio construido específicamente para el fútbol. Marruecos pretende situarlo como contendiente frente a sedes icónicas como el Santiago Bernabéu, en un Mundial que se disputará también en Portugal y con partidos en Argentina, Uruguay y Paraguay. La decisión final corresponde a la FIFA.

El proyecto fue concebido por Populous, en colaboración con Oualalou + Choi. Su rasgo externo más reconocible será una cubierta de gran envergadura, inspirada en el moussem marroquí, una celebración comunitaria tradicional. La estructura irá acompañada por 32 torres-escalera y buscará combinar monumentalidad, tecnología e identidad cultural.

En el interior se proyectan pantallas LED de gran formato y sistemas audiovisuales para crear una experiencia inmersiva durante partidos, conciertos y otros eventos. La idea es que el Hassan II compita no solo por su aforo, sino también por su diseño y prestaciones con los recintos más modernos del planeta.

El cronograma apunta a una finalización en 2028, lo que permitiría realizar pruebas y organizar distintos eventos con antelación suficiente antes del inicio del Mundial 2030.

Fouzi Lekjaa, presidente de la Real Federación Marroquí de Fútbol, subrayó que la obra no está pensada solo para la Copa: forma parte de una transformación más amplia de Casablanca y su área metropolitana, conectada a nuevas redes ferroviarias, estaciones, líneas de alta velocidad y tranvías.

Según el funcionario, la idea es que el estadio esté operativo antes de 2030 y sea utilizado por la selección, por los clubes Raja Casablanca y Wydad Casablanca, así como por otros eventos deportivos, conciertos y espectáculos.