Luego de décadas de búsqueda, Ester Felipe y Luis Mónaco regresarán a Villa María para ser homenajeados en su ciudad. Sus restos, encontrados juntos en la zona de Loma del Torito, dentro del predio conocido como La Perla, serán trasladados y celebrados en una ceremonia que tendrá lugar el sábado 12 de diciembre a las 20:30 en el Reloj de Sol, situado en el Paseo Memoria Sin Tiempo de la ciudad cordobesa.
El Reloj de Sol forma parte de dicho paseo, un monumento dedicado a los villamarienses desaparecidos durante la última dictadura. El conjunto conmemora a trece militantes a través de siete piedras grabadas y un reloj central, recordatorio de la memoria colectiva de la comunidad.
El anuncio de la entrega llegó por parte de Paula Mónaco Felipe, hija de Ester y Luis, quien invitó a la gente a acompañar con flores y velas este regreso. “Hace unos meses logramos localizar y recuperar partes de los restos de nuestros seres queridos. Restos que estuvieron ocultos y secuestrados por los represores, pero que la tierra resguardó hasta que aparecieron”, expresó Paula al comunicar la noticia.
En su mensaje, añadió que ese momento, si bien doloroso, es también de alivio y justicia, ya que no están solos en la búsqueda. “La historia no la escribimos solos; se sumaron muchas personas desde distintos lugares y formas para sostenerla durante tantos años”, afirmó.
La recuperación de las piezas fue posible gracias al esfuerzo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que continúa con trabajos de búsqueda, excavación e identificación de desaparecidos durante la última dictadura. En las últimas semanas, el equipo logró identificar a decenas de víctimas en distintos sectores del predio de La Perla, uno de los centros clandestinos de detención, tortura y exterminio más relevantes de Córdoba.
Entre las víctimas identificadas están Ester Felipe y Luis Mónaco, cuyos restos fueron hallados en Loma del Torito, 48 años después de su secuestro. La historia de la pareja, que estaba integrada por una psicóloga de 27 años y un periodista de 30, se enmarca en un de los capítulos más dolorosos de aquel periodo. Habían sido secuestrados en la madrugada del 11 de enero de 1978 en Villa María: Ester fue raptada de la casa de sus padres y Luis, del departamento que compartían. Días antes, habían sido padres de Paula.
Testimonios de víctimas como Ana Illiovich y Liliana Callizo, también represaliadas, señalan que Ester y Luis estuvieron cautivos en La Perla. Con la identificación de estos casos, la memoria y la justicia continúan avanzando a través del trabajo de instituciones y la participación de la comunidad.



