En Rosario, durante una actividad convocada por la concejala Norma López y realizada en Casa Marechal, la economista Lucía Cirmi Obón, autora de Economía para sostener la vida y exsubsecretaria de Igualdad del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, expuso un eje central: la deuda de los hogares no afecta por igual a todas las personas, y las mujeres que sostienen solas a sus familias concentran las peores condiciones para endeudarse.
Obón participó en la presentación del Acuerdo Nacional por los Cuidados y del programa económico de Futuros Mejores, una agrupación de economistas y profesionales que, desde 2024, propone una alternativa al modelo libertario. En diálogo con Rosario/12, sostuvo que el sobreendeudamiento femenino tiene raíces estructurales: aumenta cuando retroceden las políticas públicas, el poder adquisitivo se deteriora y las responsabilidades de cuidado recaen principalmente sobre las familias.
La experta explicó que las mujeres que asumen tareas de cuidado y trabajan en la informalidad han estado históricamente más expuestas a deudas con prestamistas informales, a tasas de interés elevadas y a una menor acumulación de patrimonio. “El endeudamiento que se observa con frecuencia se destina a gastos corrientes y no a inversiones que generen ingresos, es decir, se usa para sobrevivir y mantener a la familia”, sintetizó.
Además, señaló que la caída del poder adquisitivo agudizó la situación. Según su análisis, la recesión de 2024 y el subsecuente repunte en sectores como agro, minería y finanzas no lograron repercutir de manera amplia sobre los hogares, que quedaron con menos recursos disponibles. “Tenemos un ingreso disponible un 15 por ciento menor que al inicio de la gestión de Milei, y la gente está cubriéndolo con endeudamiento”, afirmó.
Otra hipótesis clave es la expansión de las billeteras virtuales, que facilitó el acceso al crédito, pero demandan mayor regulación. Para mujeres con empleos informales y menores ingresos, las alternativas disponibles siguen siendo más restrictivas y onerosas.
Por último, Cirmi Obón subrayó el papel del desmantelamiento de las políticas de cuidado. “De 50 políticas de cuidado en Argentina, 48 fueron desarmadas en estos tres años”, resaltó, lo que afecta a las mujeres como usuarias, como cuidadoras en sus hogares y como trabajadoras de esos sectores. Este retroceso, advirtió, se vincula al deterioro de los ingresos femeninos y a la continuidad de estructuras de desigualdad.



