El periodo de pilotos con IA llega a su fin para las grandes tecnológicas latinoamericanas que encaran la transformación interna, según un informe de la firma BCG en alianza con River Capital. El análisis, titulado De la promesa al impacto: cómo las tecnológicas líderes de la región llevan la IA a escala, se apoya en entrevistas con 131 fundadores y directivos de las principales empresas tecnológicas de América Latina, reunidos en el LatAm Tech Forum de Riverwood Capital. De esa muestra emergen ocho claves para desplegar IA con éxito; a continuación desarrollo las tres principales, en conversación con Joan Viñals, managing director de BCG y uno de los autores del estudio.

Primera clave: foco en el despliegue. Se desaconseja multiplicar pilotos sin rumbo; mejor identificar dos o tres grandes oportunidades por semestre o por año y rediseñarlas desde cero, pero de forma integrada en la operación. El informe señala que la IA genérica tiende a disminuir valor; lo que aporta impacto es la IA embebida en un flujo de trabajo concreto y con un rol definido. Por eso, se propone evaluar cada caso con tres preguntas: ¿es específico?, ¿está embebido en el flujo real?, ¿es medible?

Segunda clave: patrocinio. Cuando el CEO y el equipo directivo asumen la responsabilidad de la agenda de IA, la iniciativa permanece. No implica que gestionen cada proyecto, pero sí que establezcan un mandato claro: dónde importa la IA, quién es el responsable, cómo se mide y qué equilibrio se busca entre velocidad, riesgo y costo.

Tercera clave: la regla del 10-20-70. Según el modelo de la consultora, el valor proviene de 10% algoritmos, 20% tecnología y 70% personas y procesos. El cuello de botella actual es organizacional: la escasez de talento, la capacidad de ejecución, la complejidad de integración y la resistencia cultural. Por ello, recomiendan asignar el presupuesto para la próxima ola de IA con esa lógica, priorizando personas y procesos, y estableciendo expectativas de adopción explícitas, sostenidas por un sponsor senior que lidere las conversaciones difíciles. Además, proponen crear equipos de habilitación y planes de reconversión para rediseñar el trabajo, no simplemente sumar herramientas.

La lectura clave del informe es que la ventaja de desplegar IA para 2027 no reside en tenerla, sino en la disciplina para escalarla, con un enfoque claro en despliegue, gobernanza y capital humano.