Las entidades financieras suspenderán su atención en sucursales por cinco días consecutivos: desde este viernes 6 de noviembre hasta el miércoles 11, cuando volverán a abrir sus puertas. Este cierre prolongado obedece a tres factores: el 6 de noviembre se celebra el Día del Bancario; el lunes 9 fue declarado feriado nacional por la llegada del Papa León XIV, cuyo recorrido arrancará este domingo; y, por último, el Banco Central decidió que el martes 10, que oficialmente es feriado solo en la Ciudad de Buenos Aires y en Córdoba, se extienda al resto del país.

Según el cronograma papal, el pontífice realizará actos en Buenos Aires y Claypole el lunes 9, viajará a Córdoba el martes 10 y el miércoles 11 presidirá una misa en Luján. En la provincia de Buenos Aires, el miércoles 11 se decretó asueto, por lo que las operaciones bancarias volverán a desarrollarse con normalidad ese día.

Frente a feriados largos, es común que los bancos implementen planes de contingencia para evitar que los cajeros quedaran sin efectivo. En ese marco, las entidades señalan que los clientes pueden retirar dinero en comercios adheridos, como supermercados y farmacias, y continuar realizando pagos o transferencias mediante home banking.

En síntesis, los usuarios podrán efectuar pagos y transferencias con tarjeta de débito, a través de home banking, billeteras virtuales y aplicaciones de banca móvil. Las plataformas digitales, afirman, permanecerán operativas las 24 horas para gestionar pagos de servicios y otras operaciones electrónicas como de costumbre.