El Gobierno sostiene que la economía debe registrar un repunte antes de las elecciones presidenciales del año próximo, pero insiste en no apartarse del mandato de Milei de mantener el equilibrio fiscal y evitar un hipotético “plan platita”. Desde agosto, el ministro de Economía, Luis Caputo, llevó a cabo siete anuncios que abarcan desde facilitar créditos en moneda extranjera hasta alivios para las pymes frente a la presión tributaria nacional. Paralelamente, el Banco Central y la Comisión Nacional de Valores (CNV) trabajan en otras cinco medidas.
En la cruda definición de la política económica, el ancla fiscal es la limitación central. Caputo afirmó este miércoles durante una exposición en la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) que la gestión no debe aumentar gasto ni generar déficit para sostener ingresos de los hogares en el tramo previo a los comicios. “Escucho a colegas que proponen mover piezas apenas se percibe el equilibrio. Dicen: ‘Ya tenemos equilibrio, no está clara la fecha electoral, gastemos un poco más’”, enfatizó.
El titular de Hacienda advirtió que modificar el criterio de responsabilidad fiscal tendría efectos sobre las necesidades de financiamiento del Estado. “Si se registra un déficit de dos puntos, tendríamos que captar alrededor de USD 14.000 millones. ¿Podemos? No”, sostuvo, y agregó que abandonar la meta de equilibrio podría erosionar las expectativas, dada la historia económica reciente del país.
En la misma línea, el equipo económico mostró en la última semana un programa más claro para estimular la actividad, con las medidas que Caputo presentó en la Asamblea anual de la Unión Industrial Argentina (UIA). Entre las acciones dirigidas a pymes, se destacan tres decisiones en relación con ARCA: 1) la suspensión de embargos hasta mayo de 2027; 2) la extensión del plan de pagos a 18 cuotas, aplicable a deudas vencidas hasta el 31 de octubre, ampliando el alcance de la regularización; y 3) la posibilidad de computar el 100% de saldos a favor contra impuestos aduaneros.
Los analistas señalan que estas tres medidas buscan evitar un deterioro adicional de las pymes. En cuanto a impacto directo sobre la actividad, la economía podría recibir un impulso a través de una nueva línea de crédito del Banco Nación para la compra de vehículos, con una tasa del 25% y plazos de 3, 4 y 5 años. Sin embargo, la viabilidad de este programa y su alcance real dependen de una confirmación oficial.
Asimismo, trascendidos extraoficiales señalan que los fondos podrían destinarse a vehículos de producción nacional, dato que aún no fue formalmente ratificado y será determinante para evaluar el alcance de la medida. En paralelo, se espera que el BCRA y la CNV cierren otras cinco iniciativas orientadas a sostener la actividad sin romper el marco fiscal.
En conjunto, el gobierno insiste en que las medidas técnicas y crediticias apuntan a aliviar a las empresas y trabajadores sin resentir el superávit ni abrir huecos en las cuentas públicas.



