La tensión entre River Plate y la organización que regula el fútbol argentino escaló poco antes del Superclásico, tras la negativa del conjunto de Núñez a aceptar el nuevo formato de torneos impulsado por la AFA. En consecuencia, River decidió no participar de la tradicional rueda de prensa previa organizada por la Liga Profesional (LPF), dejando solo al jugador designado por Boca Juniors.

La LPF respondió con un comunicado contundente en el que acusa al club millonario de incumplir compromisos y de ir en contra del espíritu de integración que promueve el certamen. En la nota oficial se explica que el evento no se realizará tal como estaba previsto, al no enviar River a sus representantes, mientras que Boca estará representado por su jugador.

“Con el Superclásico en el horizonte, el Club Atlético River Plate comunicó la decisión de no participar de la habitual conferencia previa al Boca-River, a menos de 24 horas para su desarrollo. En la misma, como sucede en todos los campeonatos, iban a participar un jugador del Xeneize y otro del Millonario”, señala la comunicación.

La Liga enfatiza que se trata de una actividad planificada con semanas de antelación y que cuenta con la aprobación reglamentaria de todas las instituciones de la Primera División. También mencionan que se evaluó la posibilidad de que asistan los entrenadores antes de volver al formato original.

“Al igual que en todos los torneos, el evento se venía trabajando desde hacía varios meses: se trata de un compromiso habitual que todos los clubes asumen al inicio de cada temporada... Incluso se había considerado la presencia de los directores técnicos de ambas instituciones, pero ante la falta de definición por parte del Millonario y para mantener el normal desarrollo logístico, se decidió avanzar con la habitual presencia de los capitanes. Aun así, River no dio más respuestas al respecto.”

El escrito cierra con un reproche explícito a la dirigencia de River, subrayando el impacto comercial y la pérdida de un espacio diseñado para bajar los decibeles de violencia en la previa del partido más relevante del torneo.

“Desde hace 15 días, la Liga Profesional de Fútbol mantiene contacto permanente con ambas instituciones para garantizar el normal desarrollo de la actividad y poder dejar un mensaje a todos los socios e hinchas a través de un espacio con los medios. Estas conferencias se realizan semanalmente para desdramatizar y para generar contenido de alcance internacional. También hay compromisos comerciales que benefician a los clubes. Por ello, la Liga lamenta la actitud de River, que evidentemente no adhiere al leitmotiv de estas conferencias, que es ‘rivales, no enemigos’.”

Con este episodio, se agranda la brecha entre River y las autoridades del fútbol argentino.