En la antesala del Superclásico y poco antes de la aprobación del formato del próximo torneo de la Liga Profesional, el presidente de River, Stefano Di Carlo, dio a entender la postura del club frente a los temas que marcan la actualidad del equipo.

River fue la única institución que votó en contra del nuevo modelo de Primera División. El dirigente argumentó que se trata de un cambio cosmético: reconoce una pequeña mejora respecto de torneos anteriores, pero sostiene que no aborda el problema de fondo y, por eso, no acompañó la propuesta.

Desmintió además las versiones que circulaban tras la reunión del Comité Ejecutivo de la LPF sobre posibles 10 descensos directos. Aseguró que la idea es avanzar de manera gradual y que, junto a Estudiantes, presentaron un documento para que la implementación sea más paulatina y el formato, en general, resulte más normal. Indicó que el proceso es largo y que River continuará defendiendo su mirada.

De cara al partido frente a Boca en la Bombonera, la discusión sobre el arbitraje y la transparencia en las designaciones volvió a ocupar un lugar central. Di Carlo habló directamente al hincha y señaló a la cúpula de la AFA: la responsabilidad está ahí, y es necesario mirar hacia arriba para exigir transparencia y competencia.

El dirigente sostuvo que, si bien comparten la preocupación de los fanáticos por el arbitraje, confían en que hay profesionales serios trabajando en el área. Enfatizó que la responsabilidad recae en la estructura directiva de la AFA y en su cabeza, y subrayó la necesidad de mantener la vigilancia constante ante estas situaciones, afirmando que esta situación no es nueva y que se conoce cómo manejarla.

Más allá de las peleas institucionales, Di Carlo valoró el ambiente dentro de River y la presencia de ex referentes que se acercaron al equipo para acompañar al cuerpo técnico interino encabezado por Leonardo Ponzio. El plantel, aseguró, está bien y muy enfocado; hubo apoyo de leyendas del club que se acercaron a la hora de alentar al entrenador y al grupo.

Sobre el futuro del staff técnico y posibles definiciones para el año próximo, la dirigencia prefirió la cautela y pospuso cualquier decisión. Se trata de un interinato, explicó; el balance será a fin de temporada, mientras tanto el foco está puesto en el encuentro del domingo.