El jefe de Instagram, Adam Mosseri, afirmó en una entrevista para el podcast Colin and Samir que la irritación y la inquietud provocadas por la inteligencia artificial no harán más que intensificarse durante los próximos dos años. The Verge detalló el diálogo, basado en una reseña publicada el 28 de octubre, y señaló que el fenómeno dejó de limitarse a juventudes o a quienes producen contenidos.
La conversación también derivó hacia un ejemplo común: la reacción de estudiantes universitarios ante directores ejecutivos de tecnología durante ceremonias de graduación. Mosseri indicó que la sensación de rechazo se ha ampliado y se proyecta como una tendencia de mayor ansiedad, frustración y enojo, particularmente en industrias creativas. En ese marco, sostuvo que la situación no sólo empeora, sino que continuará evolucionando en el corto plazo, con tensiones reales para muchos sectores, no solo para las compañías tecnológicas.
En el plano de Instagram, el directivo mencionó el lanzamiento de dos formatos nuevos: pantalla amplia y videos más extensos, detalles que The Verge relacionó con la discusión sobre IA y algoritmos. Entre las preocupaciones que planteó, figuraron la titularidad del contenido generado, el entrenamiento de modelos con ese material, la seguridad y la posibilidad de desplazamiento laboral para creadores, ingenieros y matemáticos.
Sobre la dinámica de la plataforma, indicó que, más allá de la responsabilidad de los algoritmos, el miedo subyacente suele venir de la posibilidad de quedar rezagados frente a la tecnología. En cuanto al manejo de contenido generado con IA, Mosseri aseguró que Instagram no aplica reglas distintas para creadores que emplean IA, aunque reconoció dudas sobre la calidad del ordenamiento: hay material valioso generado por IA y también, en cambio, bastante “slop” o basura. Preguntó si el sistema de clasificación funciona tan bien para ese tipo de contenidos como para los no generados por IA, y señaló que, probablemente, no.
El directivo también repitió críticas sobre el uso del término slop, al considerar que se utiliza con una definición demasiado amplia. The Verge recordó que Mosseri ya había abordado este tema en una presentación de fin de año.
En agosto, Instagram empezó a limitar perfiles generados con IA, tras haber introducido este año una etiqueta para cuentas de IA. Mosseri afirmó que la empresa está empezando a exigir que esas cuentas se identifiquen como tales, con el fin de que los usuarios sepan cuándo lo que observan es contenido auténtico o generado por IA.
El debate sobre contenidos engañosos persiste: la plataforma ha visto circular videos falsos de figuras famosas, y a principios de mes, Mosseri comentó que se está trabajando activamente en cómo afrontar las falsificaciones hechas con IA. En cuanto a una prohibición general, fue categórico: no parece práctico para la compañía intentar prohibir todo el contenido de IA en la plataforma.
Las declaraciones de Mosseri no se presentan como una nueva regla, sino como un pronóstico y una reflexión sobre la forma en que se ordena el contenido. The Verge no detalló aún cómo detectarán las cuentas de IA que no se identifiquen por sí mismas.



