Microsoft está preparando una colocación de bonos en el mercado estadounidense por un mínimo de US$25.000 millones, proceso que representa su regreso al financiamiento de alta calidad en ese país desde 2017. La operación tiene como objetivo acelerar las inversiones en infraestructura para Inteligencia Artificial, centros de datos y servicios en la nube, áreas que demandan capital de gran tamaño.
La emisión se estructuraría en hasta diez tramos, con vencimientos que van desde dos años hasta cuarenta años. Aún no hay monto definitivo, ya que la cifra final dependerá, entre otros factores, de la demanda de inversores. JPMorgan Chase, UBS y Wells Fargo operan como administradores de la operación.
La última colocación de deuda de alta calificación de Microsoft en el mercado estadounidense fue en 2017, cuando logró US$17.000 millones. En esa ocasión, parte de los fondos se destinó a financiar la compra de LinkedIn en 2016, por US$26.200 millones.
Desde entonces, la empresa había recurrido con menor frecuencia a este mecanismo en Estados Unidos, apoyándose en su capacidad para generar caja y en los ingresos procedentes de software, servicios empresariales y nube.
La nueva emisión propone ocho series de bonos a tasa fija y dos a tasa variable, con vencimientos que abarcan desde dos años hasta cuarenta años. Las calificaciones AAA de Moody’s y de S&P Global, el máximo de sus respectivas escalas, podrían facilitar el acceso al financiamiento y permitir condiciones más ventajosas frente a emisoras con mayor riesgo de incumplimiento.
La expansión de la infraestructura para IA exige inversiones en edificios, servidores, chips, redes y energía. Estos recursos resultan clave tanto para entrenar como para ejecutar modelos y atender la demanda de clientes que utilizan servicios de computación en la nube.
En una presentación ante la SEC, la empresa advirtió que las inversiones en modelos de IA, centros de datos y servicios asociados requieren un volumen creciente de capital y un acceso continuo a fuentes de financiamiento. La directora financiera, Amy Hood, había señalado previamente que Microsoft recurriría a fuentes de capital adicionales cuando las condiciones del mercado fueran adecuadas. La emisión se dio a conocer un día después de la difusión de sus resultados trimestrales, en un contexto de expansión de servicios y mayores inversiones en infraestructura.
Microsoft se suma a otros grandes nombres del sector que recurrieron al mercado de deuda para sostener sus planes de inversión. En agosto, Alphabet, matriz de Google, colocó bonos por US$25.000 millones en diez tramos, con vencimientos de dos a cuarenta años.



