Fue un jueves de enero de 2024 cuando Miriam González, residente en la Región de Murcia, abrió su correo y leyó el informe de una resonancia magnética solicitada por ella: posibles metástasis vertebrales. Llevaba alrededor de tres años con dolor de espalda, que no cedía pese a sesiones de fisioterapia y consultas médicas diversas. Desanimada por la falta de respuestas, decidió buscarlas por su cuenta.

Un par de semanas después llegó el diagnóstico definitivo: carcinoma de mama con diferenciación neuroendocrina en estadio IV. Lo llamativo de su caso es que el tumor presenta dos comportamientos biológicos distintos: una parte responde a los patrones del cáncer de mama hormonal, la cara más conocida; pero aproximadamente el 80% del tumor exhibe diferenciación neuroendocrina, un subtipo menos estudiado.

El problema, señalan los especialistas, es que los protocolos clínicos suelen tratarlo como un cáncer de mama convencional, centrado en la vía hormonal. En su página se detalla que, según la normativa española, este tipo se aborda como cáncer de mama hormonal estándar y no se atiende adecuadamente la porción neuroendocrina. La OMS reconoce las neoplasias neuroendocrinas de mama como entidad propia desde 2019, y la literatura clínica advierte que este subtipo híbrido tiene peor pronóstico y exige enfoques distintos.

Su historial médico así lo apoya. En el primer tratamiento, uno de los fármacos se suspendió a los 15 días por una neumonía que la mantuvo internada dos meses, diez de ellos en cuidados intensivos. Después recibió otro esquema hormonal, recibió radioterapia y participó en un ensayo de fase 1 en el hospital Vall d’Hebron que combinaba un tratamiento hormonal con un fármaco que inhibe la proteína KAT6. A las ocho semanas, la enfermedad progresó en el hígado y, al abandonar el ensayo, las opciones se agotaron.

Con la mirada puesta en nuevas posibilidades, Miriam decidió unir su experiencia tecnológica con el avance de la inteligencia artificial para intentar hallar vías terapéuticas. Nació así Beyond the Protocol, una iniciativa que congrega un equipo internacional en tres países para avanzar en ese objetivo. La IA no sustituye a los médicos; se usa para analizar el caso, entenderlo mejor y acudir a cada consulta con preguntas más precisas. Todo lo comparte de manera pública en helpmiriam.com, donde publica su perfil molecular, cada biopsia, informes y hasta las diferencias entre lecturas de distintos laboratorios, con la idea de que personas con casos raros puedan beneficiarse de su experiencia.

El 21 de mayo de 2026, un comité molecular internacional, el WIN Consortium, revisó su caso. En julio se realizó una nueva biopsia ósea en Zúrich, que permitió avanzar en la evaluación de su situación.