El presidente argentino, Javier Milei, volvió a generar expectativa en Madrid al no figurar en la agenda oficial para la apertura y la cena de la XXX Cumbre Iberoamericana. Según lo difundido por la Casa Rosada, su equipo solo ha confirmado un encuentro con el líder de VOX, Santiago Abascal, para las 22:30, hora local (18:30 en Argentina).

La planilla oficial indica que Milei no asistirá a la inauguración que dará inicio en el Teatro Real, con discursos del presidente Pedro Sánchez y del secretario general iberoamericano, Andrés Allamand. Tampoco estará presente en la cena que ofrecerán los reyes Letizia y Felipe VI en el Palacio Real de Madrid, prevista tras la apertura del evento.

En cambio, la única actividad oficial en la que Milei fue listado es la sesión plenaria de jefes de Estado y de Gobierno, programada para este jueves en la Galería de las Colecciones Reales. Aún no hay confirmación sobre un posible encuentro privado con el rey de España, Felipe VI, pese a que el propio Milei había solicitado reunirse con él durante su estadía anterior en Madrid.

Esta es la octava visita del mandatario argentino a España y la primera en la que se cruza con actos organizados por el gobierno español. En su viaje previo, Milei generó polémica por sus insultos a Sánchez y por la recepción tibia de otros sectores conservadores, que luego intensificaron su apoyo a figuras de la derecha en la región.

Milei viaja a Madrid en plena campaña electoral para las generales del 29 de noviembre, con el objetivo de respaldar al PP y a VOX, fuerzas que podrían mantener una mayoría si logran la coalición suficiente. En esa visita anterior, el argentino solo fue recibido por Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid (del PP) y conocida opositora de Sánchez; además, mantuvo una conversación telemática con Abascal, cuyo contenido luego difundieron en redes.

En resumen, la agenda oficial marca un contraste claro: Milei se aparta de los actos institucionales de la cumbre, pero mantiene la intención de reunirse con Abascal, manteniendo en el aire la posibilidad de un encuentro con la familias real y sin confirmación de contactos con el rey.