La casa histórica que albergó la sede de Rosario del Banco Provincial de Santa Fe, situada en la confluencia de la peatonal San Martín con Santa Fe, dejará de operar bajo la concesión del Grupo Petersen y pasará a manos del Estado provincial. El traslado de las actividades se completó: todo el funcionamiento migró a la vuelta por la calle Córdoba y al nuevo centro de negocios ubicado en Oroño 900, que abrió sus puertas este año.

Portavoces de la entidad indicaron a Rosario/12 que “del banco ya no quedó nada” y que la operativa se movió íntegramente hacia Córdoba y hacia la sede de Oroño, reiterando que allí se concentra la actividad que antes tenía la sede histórica. Aunque la firma ya no ocupa el inmueble, no hay fecha aún para la ocupación oficial por parte del Gobierno provincial.

Durante el proceso de privatización de la década de los 90, el edificio no fue vendido a la familia Eskenazi (Grupo Petersen), pero sí funcionó como sede de la entidad privatizada. En los últimos años, el Nuevo Banco de Santa Fe (NBSF) llegó a usar el edificio de San Martín y Santa Fe para gestiones vinculadas a jubilados que cobran sus haberes en Banco Entre Ríos, controlado por la misma holding.

Al día de hoy, el Gobierno provincial no ha fijado una fecha de devolución del inmueble, que ocupa aproximadamente un cuarto de manzana en el centro de Rosario. Funcionarios públicos enviaron técnicos y arquitectos para evaluar el estado del edificio, que data de hace más de un siglo.

Entre las posibles destinaciones que se manejan para la sede histórica figuran la reubicación de la Administración Provincial de Impuestos (API), actualmente instalada en Tucumán entre Dorrego e Italia, o la futura sede del Registro de la Propiedad. Sin embargo, no hay una decisión tomada.

El origen de este inmueble está vinculado a la creación, en 1874, de una entidad financiera mixta público-privada destinada al desarrollo de Rosario. El 27 de mayo de ese año, el gobernador Servando Bayo remitió un mensaje a la Cámara de Diputados para impulsar la creación de la entidad, y el 1° de septiembre quedó inaugurado el Banco Provincial de Santa Fe. En la inauguración, Bayo destacó que la entidad impulsaría la riqueza pública y pondría fin a prácticas usurarias que frenaban el crecimiento de Rosario. Más de un siglo después, la privatización de la banca pública marcó un cambio decisivo en su historia.