El gobierno salvadoreño confirmó el despliegue de un contingente que supera las dos mil tropas en Haití, con el objetivo de encontrar y rescatar a cuatro aerotécnicos salvadoreños que llevan diez días desaparecidos. Los militares forman parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) y la operación cuenta con respaldo de la comunidad internacional, incluida la ONU, según indicó la Cancillería.

Los cuatro aerotécnicos habían desaparecido el 18 de octubre tras ser atacado el vehículo blindado en el que regresaban a su base desde un mercado ubicado en las afueras de Puerto Príncipe, en una emboscada perpetrada por pandillas. A medida que la búsqueda se intensifica, el presidente Nayib Bukele dejó en claro que la labor se realizará “por las buenas” o “por las malas” y que la misión se mantendría hasta recuperar a los salvadoreños.

El mandatario compartió en la red social X un video que muestra el embarque de tropas, vehículos blindados y helicópteros, destacando que la operación es de gran envergadura y cuenta con el acompañamiento de varios países y organismos internacionales. En una conferencia de prensa conjunta con la presidenta de Perú, Keiko Fujimori, Bukele reiteró su compromiso de continuar con el despliegue para rescatar a los cuatro aerotécnicos.

Ya la semana pasada, Bukele había utilizado la misma plataforma para lanzar un ultimátum en criollo haitiano a las pandillas de Haití, advirtiéndoles que, si no liberaban a los salvadoreños, actuarían para “acabar” con ellas, como señalan haber hecho en El Salvador. Paralelamente, inició el envío de tropas para apoyar la operación de búsqueda en la zona de Plaine du Cul-de-Sac, cerca de la capital haitiana.

El sábado pasado, la GSF informó el hallazgo de restos humanos por parte de una ONG, pero afirmó no estar en condiciones de confirmar si pertenecían a alguno de los cuatro aerotécnicos desaparecidos. Ese hallazgo había sido informado por The New York Times el día anterior; sin embargo, Bukele negó que los restos correspondieran a los salvadoreños. “No son nuestros hombres”, afirmó en la red social, y afirmó que los restos no eran de los cuatro técnicos.

La situación mantiene en tensión la relación entre El Salvador y Haití, en medio de una operación de búsqueda de alto costo logístico y político, con un despliegue que continúa pese a la incertidumbre sobre la identidad de las posibles víctimas.