El episodio involucra una carta difundida desde EE.UU. en la que Flávio Bolsonaro, el candidato derrotado, era presentado como “verdadero presidente electo”. Poco después apareció una versión revisada que lo ubicaba como “líder de Brasil”. Los cercanos al ex candidato atribuyen la falla a la inteligencia artificial y señalan que, en el proceso de redacción, la carta pasó por varias manos y versiones antes de la versión definitiva.

Paulo Figueiredo, un agitador digital de la ultraderecha radicado en Estados Unidos, explicó en su cuenta de X la versión que quiere despojar de las “teorías conspirativas”. Dijo que los errores obligaron a publicar tres borradores en pocas horas y que la IA habría agregado un escudo de Brasil en la versión final, a pedido de Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio y residente en EE.UU., que habría solicitado esa incorporación al modelo de OpenAI.

El propio Figueiredo afirmó que la IA introdujo un blasón antiguo que corresponde a la época en que Brasil llevaba el nombre “Estados Unidos do Brasil”, escrito con z, una grafía vigente hasta la dictadura de 1967 cuando se adoptó la denominación “República Federativa do Brasil”. Aseguró que, por qué ChatGPT escogió ese escudo de aquella era, no se sabe, pero que a su grupo le resultó hasta “graciosísimo”.

Según el relato, la IA intercaló un primer borrador que ya vinculaba a Flávio con la presidencia, y, en la medida en que el texto fue tomándose como definitivo, se consultó para su divulgación. Él afirmó que, tras recibir la versión final, se autorizó su publicación y, poco después, se identificaron los errores para corregirlos: primero el escudo y luego el propio texto.

Figueiredo concluyó reiterando su rechazo al resultado de las elecciones y sugiriendo que el proceso fue ilegítimo. Señaló que Flávio no reconoce el triunfo de Lula y que seguirán “luchando para restaurar la democracia” en Brasil, mientras tildó al resto de la prensa de “fetichista”.

Los resultados oficiales indican que Lula da Silva obtuvo el 52% de los votos en la segunda vuelta frente al 48% de Bolsonaro. Entre las defensas de los bolsonaristas, figura la ampliación de dos horas de la jornada electoral decretada por un juez de la Corte Suprema cercano a Lula; sin embargo, esa franja generó apenas 34.000 votos durante ese tramo y la diferencia final fue de 4,4 millones de papeletas. En los últimos tiempos, Figueiredo ha ganado notoriedad en el entorno ultraderechista.