Un incidente de tránsito en la capital de Estonia dejó a nueve personas heridas tras el choque entre un colectivo y un robot repartidor que atravesaba una intersección en el centro de Tallin. El hecho ocurrió alrededor de las 18:00 en la esquina de Luise y Tehnika, de acuerdo con Tallinn Transport (TLT), la empresa municipal de transporte.
Las imágenes difundidas por testigos muestran al robot cruzando la calzada, deteniéndose en dos oportunidades; en la segunda parada, fue embestido por el colectivo y arrastrado varias decenas de metros. Según el conductor del autobús y otros peatones, el semáforo que regía al robot estaba en rojo en el momento del choque.
Como resultado de la maniobra de frenado brusco, varios pasajeros perdieron el equilibrio y cayeron; TLT confirmó que nueve personas resultaron heridas. En un primer resumen difundido por medios locales, se indicó que el robot habría salido del lugar antes de la llegada de la policía. Un vocero de TLT advirtió que abandonar la escena en un accidente puede constituir un delito.
A modo de contexto, hace casi seis años, en abril de 2020, ya se había registrado un incidente similar en Mustamäe, también en Tallinn, cuando un robot de reparto chocó contra la rueda de un colectivo, sin que hubiera heridos.
Desde Starship Technologies, la firma responsable del diseño de estos robots, explicaron que una combinación de anuncios luminosos y semáforos generó un error de interpretación por parte del robot. Señalaron que, al momento del choque, ya estaba oscureciendo y, detrás del semáforo, había un cartel luminoso; además, los semáforos para peatones y vehículos estaban alineados en la misma línea de visión, lo que habría provocado la lectura errónea.
Pepe Aaviksoo, jefe de operaciones de Starship Technologies, afirmó que “hay muchas lecciones por aprender, pero estas situaciones ocurren” y que la empresa trabajará para corregir las fallas de sensibilidad a la luz. Respecto a la versión de que el robot habría abandonado el lugar, Aaviksoo sostiene que no fue así: el robot permaneció en el sitio aproximadamente 10 minutos, contactó al equipo de soporte y, tras ello, fue trasladado a un lugar seguro para su retirada de la calzada.



