Una de las plantas de Bunge, ubicada en Campana, al norte del conurbano bonaerense, no logró soportar el nuevo marco económico y bajó sus persianas de un día para el otro. Más de 200 trabajadores quedaron sin respuesta respecto a su continuidad laboral. La empresa explicó a los trabajadores, según Oscar Pasco, secretario general del Sindicato Químico y Petroquímico de la seccional Zárate, que la decisión estuvo asociada al incremento de importaciones y a los tarifazos.
Aún no llegaron telegramas formales, pero empleados y el gerente de la planta se enteraron de la medida este lunes por la tarde. Ahora solo restan las reuniones para definir las liquidaciones finales. Pasco señaló que, si bien podrían existir indemnizaciones “millonarias” conforme a la ley, el verdadero interrogante es cómo se reintegrarán los trabajadores: “el operador sabe operar en su planta, ¿en qué se va a reinventar?”. Estima que la compañía pagará lo que corresponde, pero advierte que esa plata “se licúa” con el tiempo y que, a un año, muchos podrían estar sin empleo.
El recorte alcanza a 135 empleados entre conveniados y no conveniados; sumando al personal de seguridad, comedor y limpieza, la cifra supera los 200. El dirigente también subrayó la dificultad de la reinserción para quienes cobren su liquidación final, especialmente por la edad media del grupo despedido: entre 45 y 50 años. Esto complica la búsqueda de nuevas oportunidades laborales.
En un contexto más amplio, el Ministerio de Trabajo de la provincia indicó que hoy cierran más de 30 empresas por día. Desde que asumió Milei, ya se registraron pérdidas superiores a 30 mil empleos, con aproximadamente 400 mil puestos de trabajo registrados menos que en diciembre de 2023. Varios de los empleados iniciaron un acampe ante la falta de información y certezas a corto plazo.
El siguiente paso será una audiencia en la cartera de Walter Correa, titular de Trabajo, a la que Pasco calificó como una instancia habitual. “Esta política destruye la industria nacional”, afirmó, destacando el impacto incluso en empresas con trayectoria y salarios estables.
Pasco remarcó que, en mayo, durante la última paritaria, la negociación había avanzado sin problemas y se resolvió en apenas dos encuentros. “Es una fábrica que tenía muy buen trato con sus empleados y bonos; esto es una sorpresa total”, comentó.
La planta cerrada nació en mayo de 1968 bajo PETROSUR S.A.I.C. (Petroquímica Sudamericana / Petrosur S.A. Industrial y Comercial) y funcionó como el primer complejo productor de fertilizantes nitrogenados y, según la empresa, la primera fábrica de fertilizantes líquidos de la región.



