El deterioro de la relación entre Argentina y Brasil sumó un nuevo capítulo. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil (Itamaraty) convocó este jueves a la encargada de negocios de Argentina en Brasilia, María Emilia Cortés, para exigir explicaciones sobre la supuesta colaboración argentina en la huida de Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos. Si bien el canciller argentino, Pablo Quirno, afirmó haber descartado cualquier solicitud formal de información, no negó que se hubiera llevado a cabo el encuentro entre la diplomática y directivos brasileños ese mismo día por la tarde. Según reconstrucciones de estas páginas, la Cancillería brasileña quería entender por qué la embajada argentina permaneció abierta durante la madrugada en que Bolsonaro emprendió su viaje al exterior. En la verificación de este diario quedó claro que Quirno había decidido mantener la sede abierta toda la noche por si surgían imprevistos y hacía falta brindar refugio a Flávio Bolsonaro.

Brasil envió la primera señal de descontento por el papel de Argentina en lo que ve como un operativo para favorecer la salida del hijo del presidente. La convocatoria a Cortés ocurrió en una jornada marcada por tensiones diplomáticas y con las dos representaciones argentinas al nivel de encargados de negocios desde agosto, tras la visita de Milei a San Pablo, donde insultó a Lula y cuestionó a Alexandre de Moraes. En ese marco, la reunión habría sido coordinada por João Marcelo Galvão de Queiroz, director de Mercosur, quien recibió a la diplomática argentina en la segunda línea del Itamaraty. Una fuente cercana explicó que la diplomacia brasileña “marcó la cancha” sin buscar escalar la confrontación política, procurando no exponer a Lula ante un caso sensible.

Entre los temas discutidos, Cortés habría sido interpelada por el viaje de Milei a San Pablo para respaldar políticamente a Bolsonaro y por el rol del cónsul argentino en esa ciudad, Luis Kreckler. El gobierno brasileño habría manifestado su desagrado por la participación argentina en la campaña electoral y subrayado que esa actitud contraviene la convivencia entre países amigos. A la vez, la diplomacia brasileña habría puesto énfasis en el hecho de que el canciller y el cónsul argentinos habrían celebrado los insultos contra el presidente brasileño, lo que incrementó la molestia. Según la fuente citada, ese reproche se trasladó directamente a Cortés, quien quedó a cargo de aportar información sobre el operativo que facilitó la salida de Flávio Bolsonaro.

En respuesta a las versiones públicas, Quirno reaccionó en X, acusando a los periodistas de mentir, un posteo que Milei también republicó. “FALSO. No hubo ningún pedido de explicaciones”, indicó la autoridad, en una réplica que forma parte de la polémica abierta entre ambos países.