La Marcha del Orgullo de este año, la edición número 35, se llevará a cabo este sábado 7 de noviembre con un diseño logístico distinto al de ediciones anteriores. Si bien el movimiento suele confluir en espacios emblemáticos de la ciudad, este fin de semana se definirán cambios en la organización debido a dos contextos relevantes: la seguridad por la llegada del Papa León XIV y la agresión transfóbica ocurrida recientemente contra trabajadoras sexuales en los Bosques de Palermo. Ambos hechos aportan razones para movilizarse y expresar apoyo, sin perder el énfasis en la celebración y la pacífica expresión de la diversidad.
En cuanto al recorrido, la convocatoria no abarcará las dos plazas históricas de siempre. El punto de partida será la intersección de la avenida 9 de Julio con la avenida de Mayo, donde se ubicará uno de los escenarios con espectáculos musicales. En los laterales, entre Belgrano y Sarmiento, se instalará el Paseo de la Diversidad, también conocido como Paseo del Orgullo, que concentrará a miles de feriantes, artistas, emprendedores y comercios, junto con las carrozas y los camiones de marcas, asociaciones y ONG participantes.
La organización informó que la marcha partirá desde el área del primer escenario y que el cierre de esa etapa estará a cargo del espectáculo de La Joaqui. Posteriormente, el recorrido se dirigirá hacia el Congreso Nacional, donde finalizará con la presentación de María Becerra en el segundo escenario. La feria está prevista desde las 10 y el primer escenario, en la avenida 9 de Julio, iniciará actividades a las 11. La marcha hacia el Congreso comenzará alrededor de las 16, y la programación en el Congreso -en su escenario propio- dará inicio aproximadamente a las 18.
En cuanto a la logística de transporte, el Metrobús continuará funcionando “hasta que la cantidad de personas lo permita”, según informaron desde la organización. La feria se extenderá a lo largo de las calles Cerrito y Lima, desde Sarmiento hasta la avenida Belgrano.
La modificación del recorrido responde, como ya se había indicado, al operativo de seguridad asociado a la llegada del Papa. Durante las reuniones con el Gobierno porteño se puntualizó que la zona de la Casa Rosada debe permanecer esterilizada en los días previos a la visita, con especial énfasis en las 24 horas anteriores a la llegada del sumo pontífice, para garantizar un marco de seguridad y convivencia cívica compatible con una protesta-ceremonia pacífica y abierta.



