El Senado dio este martes la media sanción al Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), iniciativa impulsada por el bloque radical. El texto establece beneficios fiscales para proyectos con una inversión mínima de 12 millones de dólares y, para convertirse en ley, debe ser remitido a la Cámara de Diputados.
La votación se cerró con 60 votos a favor y 2 en contra, de senadores santacruceños. En la misma sesión, también se aprobó la creación de un marco regulatorio para el carbono, una propuesta impulsada por la salteña Flavia Royon, la misionera Sonia Rojas Decut y el peronista Jorge Capitanich. Además, se anticipó que, en la madrugada, podría votarse la modificación de la Ley de Salud Mental.
Sobre el RIIR, su autor, el senador radical Eduardo Vischi de Corrientes, afirmó que la iniciativa busca completar un vacío entre otros regímenes de inversión: el de medianas inversiones (RIMI) y el de grandes inversiones (RIGI). Señaló que el proyecto surge de un compendio de planteos del sector privado y que estas inversiones son clave para sostener grandes proyectos, mejorar la competitividad y avanzar hacia la exportación de productos nacionales.
Desde la bancada oficialista, el jefe del bloque Justicialista, José Mayans, indicó que el texto tiene buenas intenciones pero que, dadas las condiciones económicas, no alcanza. Por su parte, el gobernador Capitanich alertó sobre posibles asimetrías fiscales y la existencia de múltiples regímenes con impactos fiscales que no quedarían contemplados en los presupuestos.
Detalles del régimen: la inversión productiva mínima requerida es de 12 millones de dólares y el beneficio rige para inversiones realizadas durante los dos primeros años desde la entrada en vigor de la ley. Se contemplan partidas como maquinaria y bienes de capital nuevos, obras vinculadas a actividades productivas, equipos de riego y de alta eficiencia energética, mallas antigranizo y bienes semovientes amortizables; quedan excluidos automóviles, activos financieros, inversiones de cartera y bienes de cambio.
Entre las ventajas, se mencionan la amortización acelerada de Ganancias, una amortización especial de bienes de capital y la posibilidad de devolución anticipada de créditos fiscales de IVA. Además, los beneficios tendrán estabilidad normativa tributaria durante 30 años después de la promulgación.
Para acceder a los beneficios, la empresa debe presentar un plan de inversión, un cronograma de ejecución, la producción prevista, las exportaciones y el empleo estimado, y comprometer al menos un 20% de contratación de proveedores nacionales cuando exista oferta local en condiciones de precio y calidad de mercado. La autoridad de competencia contará con un plazo de 90 días hábiles para evaluar la solicitud.



