En su discurso ante la coalición de ultraderecha CPAC, Milei sostuvo que Paraguay es un ejemplo de lo que hay que hacer en materia económica, afirmando que la inflación habría quedado atrás y que el país mostró crecimiento sostenido durante las últimas dos décadas. Aseguró, además, que “hace décadas” se ha abrazado la libertad, y que esa libertad ha permitido avances económicos. En esa misma intervención, vinculó a su aliado en la región con la idea de un proyecto común: “Tanto Peña como yo compartimos el amor por las ideas de la libertad.” En ese marco, Milei no aclaró si su mirada sería favorable para todas las circunstancias.

Milei visitó Paraguay en abril de 2025, oportunidad en la que destacó las políticas de libre mercado del país vecino y sostuvo que estas evitaron la hiperinflación y, en otras etapas, lo que él llamó pérdidas de rumbo a nivel global. En ese tramo, recalcó que la desregulación y el superávit fiscal son el camino hacia la prosperidad, y afirmó que Argentina y Paraguay pueden servir como ejemplo para Sudamérica, sin precisar si ese ejemplo era para bien o para mal.

En diciembre de 2025, Standard & Poor’s informó una mejora en la calificación de Paraguay. Milei respondió con un mensaje en la red social X, elogiando la mejora y señalando que la “labor seria y constante” genera inversiones, empleo y crecimiento para el pueblo paraguayo; lo describió como una especie de “masterclass” paraguaya.

El panorama se complicó semanas después cuando el escándalo del Ueno Bank sacudió al país, poniendo en evidencia la fragilidad del sistema financiero guaraní y generando indefiniciones sobre la solidez de las promesas desreguladoras que habían sido publicitadas como modelos a seguir por Milei y otros aliados.

En agosto de 2025, durante una entrevista en un canal de streaming, Milei estuvo acompañado por el ministro de Economía, Luis Caputo, y por el titular del Banco Central, Santiago Bausili. Celebraron el aumento de depósitos en dólares tras el fin del cepo cambiario en Paraguay. Bausili indicó que ciertos países, entre ellos Paraguay, Uruguay y Perú, lograron avances estables con menor volatilidad cambiaria; subrayó que esas sociedades muestran que es posible vivir sin paralizarse ante las fluctuaciones del tipo de cambio.